Hay quienes heredan un oficio y quienes lo transforman. Carolina Arroba pertenece a ambos mundos. Hija de Juan Carlos Arroba, fundador de la histórica Óptica Gil en Guayaquil, Carolina no solo creció entre cristales y monturas; nació en la “cuna de la optometría ecuatoriana”.
Sin embargo, tras 15 años de trayectoria, ha decidido llevar este legado hacia una nueva frontera: donde la precisión clínica se encuentra con la alta psicología de la imagen.
Para la directora de Costa Optics, la óptica ha dejado de ser un tema puramente correctivo. “Descubrí que los lentes no solamente corrigen la visión, sino que pueden cambiarte la vida”, afirma con una pasión que evidencia su propósito.
Como especialista en iconología, Carolina analiza factores que pasan desapercibidos para el ojo común: desde la armonía del color y la estructura ósea, hasta lo que un cliente desea comunicar en su entorno profesional.
Su asesoría ha pasado por rostros de influencers como Scarlett Córdoba y figuras de la política nacional, demostrando que el armazón correcto puede ser el factor diferenciador entre una imagen casual y una que proyecta lujo, seriedad y confianza.
“En un mundo de redes sociales y reuniones por Zoom, el rostro es nuestro punto focal. O creas coherencia y potencias tu imagen, o puedes destruirla en una sola impresión”, explica Arroba.
Más allá de la estética, Carolina lidera una cruzada contra la “guerra de precios” que, según advierte, está poniendo en riesgo la salud visual del país. A través de talleres para dueños de ópticas y optometristas, promueve una ética de transparencia.
“Mi misión es elevar la calidad de la óptica en Ecuador. No se trata de vender por vender, se trata de medicina preventiva”, señala. Su enfoque se basa en priorizar la protección (especialmente ante la alta radiación UV en el país) sobre la simple corrección.
Para ella, vender un lente de baja calidad es “ponerse la soga al cuello”, pues el cliente eventualmente sufrirá las consecuencias y perderá la confianza en el profesional.

Innovación y turismo: El Tour Costa Optics 2026
Instalada en Salinas, Carolina ha logrado algo inédito: crear el concepto de “Turismo de Óptica”. Con el lanzamiento del Tour Costa Optics Temporada 2026, ha unido a la comunidad local en una red de beneficios. Los clientes que viajan desde Guayaquil, Quito o Machala para asesorarse con ella, reciben un “pasaporte” que incluye experiencias en gastronomía, hospedaje y bienestar.
“Soy una mujer de comunidad. Creo que si todos elevamos nuestro nivel, dejamos de competir por precio y empezamos a ofrecer valor real”, comenta sobre sus alianzas con marcas locales.
Al cierre de nuestra entrevista, Carolina deja claro que su mayor título no es el de empresaria, sino el de madre, rol que la impulsa a educar también sobre el uso responsable de pantallas en niños.
Para esta temporada playera que inicia, su invitación es clara: no buscar solo una gafa de moda, sino una armadura de estilo y protección. “En Costa Optics no vendemos lentes, vendemos identidad visual. Queremos que salgas viéndote ‘carísima’, proyectando tu mejor versión y, sobre todo, protegiendo lo más valioso que tienes: tu forma de ver el mundo”.
