En el competitivo mundo del retail y la publicidad en Guayaquil, donde las empresas deben adaptarse a un consumidor cada vez más exigente y digitalizado, Valeria Adum se ha abierto camino combinando una pasión innata por la creatividad con una sólida disciplina.
Como Gerente de Marketing de Pycca, una de las marcas más icónicas del país, su historia es un reflejo de que el éxito no es solo una meta, sino el resultado de un recorrido diverso, lleno de aprendizajes y un profundo respeto por las personas.
Su trayectoria, que abarca desde la danza hasta el marketing estratégico, la ha convertido en un referente para las mujeres que buscan dejar su huella en el ámbito corporativo.
De hecho, este año recibió el premio “Desarrollamos a nuestro equipo de trabajo” en Pycca, un reconocimiento por su labor como colaboradora que siempre apoya y motiva a sus compañeros.
Su pasión por la publicidad...
Desde muy pequeña, Valeria sentía una conexión especial con la publicidad, una intuición que la llevó a estudiar Marketing y Publicidad en la Universidad Casa Grande y, más tarde, a obtener una maestría en Administración de Empresas en España.
Su carrera profesional es un mix de experiencias valiosas: empezó en agencias, trabajó en empresas de consumo masivo , e incluso se aventuró en el emprendimiento con su hermana, fundando una escuela de danza llamada Amagia Danza.
“Me gusta bailar, me gusta la danza”, confiesa, y esta pasión ha sido una pieza clave en su formación como líder. “La danza te enseña a ser detallista, disciplinado. Tienes que estar pendiente de tu compañero, porque una coreografía es el resultado de un grupo. No solo uno brilla, es el equipo el que brilla”.
Esta filosofía es la que aplica a diario en su trabajo, considerándolo como una “gran coreografía” donde cada área —compras, ventas, logística— es fundamental para el éxito de una campaña.
Para Valeria, el marketing es mucho más que vender productos; es “llegar a la vida de las personas de una manera en que ni siquiera lo saben”.
Su ingreso a Pycca
Su conexión con Pycca es profunda y personal, una herencia de su madre, quien a sus 71 años recuerda con cariño las vitrinas navideñas de la marca. “Para mí es un honor saber que tocamos de alguna forma emocionalmente, que somos parte de sus vidas sin que necesariamente sepan que eres tú”.
Hace casi cuatro años, Valeria llegó a Pycca en un proceso orgánico que la llenó de emoción. En la empresa, encontró un ambiente que fomenta el crecimiento y la meritocracia.
“Yo soy un caso de crecimiento de Pycca. Entré como jefa de marcas, pasé a una subgerencia y luego se me dio la oportunidad de la gerencia”. Este ascenso meteórico fue validado por un reconocimiento anónimo de sus compañeros, quienes la eligieron para representar el valor de “desarrollar a los equipos de trabajo”, un logro que la llena de orgullo y responsabilidad.
El liderazgo de Valeria se refleja en la visión creativa de la marca.
Pycca, bajo su dirección, busca estar a la vanguardia de las tendencias para el hogar, ofreciendo colecciones que se adapten a diferentes estilos de vida.
Además, su equipo siempre busca involucrar a artistas y talentos diversos, llevando las campañas más allá. La campaña “Colors”, por ejemplo, ha contado con la participación de un fotógrafo, una cantante y un arquitecto, demostrando la amplitud y diversidad que la marca desea proyectar.
Trato de dejar la “mochila mental del trabajo” en la puerta de la casa para lograr el equilibrio...
Valeria, de 38 años, casada y con una gata de 17 años, comparte sus secretos para mantener el equilibrio en una carrera demandante: “Trato de decir ‘la mochila mental del trabajo se queda en la puerta’. Hago actividades que me gustan, retomé la danza, y siempre sigo desarrollándome con cursos cortos”.
Para ella, el consejo más valioso para las mujeres es rodearse de personas que admiren y recordar que “la vida da mil vueltas”.
Su mensaje final es motivador: “Tienes permiso de equivocarte, aprender, y cuando sientas que te vas a rendir, parar, agradecer el camino recorrido, y saber que todavía hay mucho por andar”.
