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Jaime Benítez, el cirujano aventurero que no se limita pese a utilizar silla de ruedas por un accidente en Quito
Ecuador 28/05/2021

Jaime Benítez, el cirujano aventurero que no se limita pese a utilizar silla de ruedas por un accidente en Quito

Una historia de superación, que nos ayuda a reflexionar que los límites solo los ponemos nosotros mismos.

Su vida cambio un 15 de abril, mientras practicaba downhill o ciclismo de montaña en el parque metropolitano.

¿Qué le dejó parapléjico a Jaime Benítez?

“Me explotó una vértebra y desde ahí quedé en silla de ruedas. Soy parapléjico, no puedo moverme del pecho para abajo”, dijo Benítez.

Después de este episodio tan doloroso su familia se rompió, se divorcio y tuvo que volver a la casa de sus padres para continuar con su rehabilitación.

Pensó en quitarse la vida, pero recordó que su hijo lo necesitaba con él, fue así como retomó su vida e impulso para continuar se adaptó a todo lo que le estaba sucediendo lo enfrentó con la mejor actitud y continuo.

Entre todas sus actividades diarias jugar fútbol con su hijo es de los retos más importantes para los que él se adapta y lo hace con todo el amor por su pequeño.

“Con un palito le arrastro la pelota, me pongo de arquero. Me hace andar a toda velocidad en la silla de ruedas, mientras él está en la bicicleta. Todo es cuestión de tratar de pensar qué es lo que se puede hacer para divertirnos”. comentó para una entrevista con la revista Vistazo.

¿Cómo fue retomar su trabajo como Cirujano?

Retomó sus actividades como cirujano plástico en el Hospital de Solca, en donde trabaja desde hace ocho años. Para aquello contó con el apoyo de los directivos de la casa de salud, ubicada en el norte de Quito, al adecuar su consultorio para que realice los chequeos.

Pero también tuvo que demostrar que podía continuar como cirujano oncológico, especialidad que fue interrumpida por el accidente y que terminó en la Universidad Central del Ecuador luego de retomar sus actividades.

Me tocó aferrarme a lo que me gusta, que es operar y ayudar”. Es así que con ayuda de sus compañeros del hospital realizó con éxito de nuevo las cirugías. “Al principio, por el nerviosismo me caí de la silla varias veces por tratar de acomodarme para ver al paciente en el quirófano. Gracias a Dios tuve la paciencia de todo el personal, desde quien limpia el piso hasta los cirujanos más antiguos”, comentó para una entrevista con la revista Vistazo.

Actualmente realiza operaciones de cáncer de mama, de cérvix y de ovario. La mayoría de intervenciones quirúrgicas las realiza sentado. En otras ocasiones utiliza una silla adaptada que le permite estar de forma vertical.

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