La columna de Tomás Olivera Leiva: ¡Ser felices comiendo!

 

 

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La columna de Tomás Olivera Leiva: Cocinero, @TOLChef

Hola a todos, soy Tomás Olivera Leiva, cocinero, y a partir de hoy me animo a escribirles esta columna que está referida a algo directamente relacionado a mi gran pasión, profesión y oficio: la cocina.

Comer, cocinar, beber y compartir es algo que todos los seres humanos hacemos desde nuestra gestación. Por lo mismo, la comida y los momentos compartidos gracias a ésta, las anécdotas, recetas, historias y demás, van alimentando nuestra memoria emotiva, la cual día a día vamos estimulando cuando sentimos algún aroma, escuchamos una sartén "chirrear" o cuando nos comemos un buen sánguche y nos chorrea la mayonesa y la palta. También cuando pensamos en qué vamos a almorzar, desayunar, cenar o beber.

Gracias a lo anterior, la comida y todas sus aristas nos hacen vivir momentos emotivos y de felicidad, de recuerdos y nostalgia, de cariño, amor, emoción. La cocina y cocinar es un detonador de emociones tan maravilloso que todos podemos ser víctimas de su efecto, el cual generalmente es un estado de felicidad, excitación y alegría.

Por todo lo anterior siento que debemos animarnos más a cocinar, a compartir a través de la comida con la familia, amigos, compañeros, vecinos. Ojalá con cocina chilena, ya que es nuestra cultura y debemos cultivarla, pero al final del día lo mejor es que cocinemos lo que nos haga felices a nosotros y a nuestros invitados: si es más o menos sofisticado da lo mismo, lo importante es hacerlo con sabor, cariño y con ganas de hacer felices a quienes lo probarán. También insto a los agasajados a abrir sus cabezas y corazones disfrutando sin prejuicios, sólo buscando un momento de alegría y felicidad a través de comer, beber, disfrutar y compartir.

Anímense y busquen un momento de felicidad por intermedio de una cazuela, porotos, ceviche, sushi, empanadas… Háganlo, sean felices y no olviden que la comida es un gran camino a la felicidad.