Crítica de cine: ‘La increíble vida de Walter Mitty’

Nuestro columnista Fabrizio Ballarino hace un análisis sobre el nuevo film protagonizado por Ben Stiller.

Una de las películas estrenadas recientemente en Argentina – y en otros países de Latinoamérica – es ‘La increíble vida de Walter Mitty’ (The Secret Life of Walter Mitty). Este proyecto constituye un remake de ‘Delirios de grandeza’, de 1947.

En esta nueva entrega, Ben Stiller es Walter Mitty, un revelador de negativos fotográficos de una famosa revista estadounidense. Kristen Wiig es la nueva compañera de trabajo en la compañía de Mitty, y él está loco por ella.

Cierto día, la empresa en la que trabajan ambos es adquirida por otra más grande y comienza un proceso de disminución de personal. Mitty recibe los negativos de un famoso y desconocido fotógrafo con quien mantenía contacto por escrito. En su último envío incluye el negativo 25, el cual sería la portada del último número de LIFE, la compañía en la que trabajaba Walter desde hacía 16 años. El único inconveniente es que se da cuenta de que lo único que falta es  ese negativo, que el nuevo personal de reclutamiento exigía cuanto antes. Es así como Mitty se introduce en una gran aventura por diversos puntos del mundo, recibiendo el apoyo y la ayuda de su amor secreto a la distancia.

Walter tiene esos momentos de “desconexión” con demasiada frecuencia en los cuales uno en ciertas ocasiones no sabe distinguir qué es parte de la tira en sí y qué conforma un imaginario de Mitty.

Cada vez que alguien va a leer un libro o ver una película realiza lo que se denomina un ‘Pacto de Lectura’, es decir, uno asume que ese mundo que la obra le presenta es totalmente aceptable. No hay distinciones entre lo verdadero y lo falso, lo ficticio también conforma parte de esa realidad. La única “cordura” que debemos tener siempre presente todos los espectadores es la de saber que dichos efectos/escenas pueden distinguirse entre ser verosímiles o no.

En ‘La increíble vida de Walter Mitty’ uno no sólo se introduce y confunde en ese mundo de imaginación y fantasía, sino que además disfrutamos con la mezcla de humor, buenos sentimientos, timidez, valor, orgullo, aventura, coraje, algo de adrenalina, esfuerzo y hasta ilusión en algo que dura un período de tiempo limitado. Realmente la calificación de una película para toda la familia no es en vano.

En cuanto al papel de Ben Stiller, él se adapta perfectamente, ya es un experimentado en este tipo de films y eso se nota. Mezcla carisma, ilusión, sueños, expectativas y un anhelo por conquistar de manera espectacular para lo que el proyecto propone, además del humor contagioso que este actor transmite en cada una de sus participaciones. Además, tanto Kristen Wiig como el resto del elenco hacen una muy buena combinación y secundan de gran forma.

En general se trata de una obra bastante completa, una de esas películas con buenas intenciones. La cinta logra transmitir emociones que uno puede ir sintiendo y distinguiendo a lo largo del filme. Tengan la edad que tengan, vayan solos o acompañados, crean o no en la esperanza, denle una oportunidad a la nueva aventura de Ben Stiller, que de seguro les gustará y despertará pensamientos y sentimientos interiores. Es “un cable a tierra” muy entretenido que puede funcionar como el switch que nos desconecta de nuestro mundo y nos inserta en la fantasía posible.