Los riesgos y posibles secuelas de la anestesia en los niños

Seguramente ésta es una interrogante que muchos padres se han planteado al momento de verse enfrentados a una operación de su hijo pequeño, inquietud que es abordada por la Dra. Silvana Cavallieri, Past President de la Sociedad de Anestesiología de Chile (SACH).

 

 

Imagen foto_0000002220130301171720.jpg
Imagen: Getty

Una de las principales causas de angustia que manifiesta un paciente cuando debe someterse a una intervención quirúrgica es -sin duda- los efectos que puede provocarle la anestesia, temor que se acrecienta al máximo cuando es un niño el que debe ser operado, lo que genera doble estrés en sus padres: por la intervención propiamente tal y por los efectos adversos que puede generar la sedación.

Por lo general, como explica la Dra. Silvana Cavallieri, Past President de la Sociedad de Anestesiología de Chile (SACH), los recién nacidos y lactantes requieren anestesia general para cirugía de urgencia en diversos casos, básicamente para solucionar malformaciones.

"Por ejemplo, en atresia del esófago con fístula (el esófago no se desarrolló adecuadamente y el niño al tragar pasa la saliva al pulmón con riesgo de neumonía), hernia diafragmática (un pulmón no se desarrolla y el intestino y/o el hígado y/o el estómago se alojan en el tórax), estenosis del píloro (la parte final del estómago está obstruida y el niño vomita en forma frecuente), ano imperforado (cursa con obstrucción intestinal, por lo que requieren urgente una cirugía para descomprimir el intestino o para rehacer el tubo digestivo en su porción final), enterocolitis necrotizante (infamación e infección intestinal con riesgo de peritonitis). Otra cirugía de malformaciones frecuente en recién nacidos es para reparar defectos cardiacos que son incompatibles con la vida en caso de no solucionarse en forma precoz".

La especialista agrega que otra causa frecuente de cirugía, pero electiva, en recién nacidos y en niños prematuros es para tratar hernias inguinales. "Estas hernias corren riesgo de obstruirse en cuyo caso se transforma en un cuadro urgente, por lo que se prefiere reparar en forma electiva a pesar que el paciente sea pequeño".

En los niños -desde que empiezan a caminar- son frecuentes las cirugías por fracturas y otros traumas como quemaduras con fuego o con líquidos calientes, y en niños en edad escolar, la apendicitis aguda.

Hace hincapié en que "los niños pequeños tienen más riesgo de presentar eventos adversos relacionados con la anestesia. Por esta condición se justifica que el anestesiólogo como el personal de apoyo esté familiarizado con el manejo de niños pequeños y que las condiciones del quirófano y de la sala de recuperación anestésica sean apropiadas para un adecuado cuidado de pacientes pediátricos. Una adecuada comunicación con los padres de parte del equipo quirúrgico es fundamental para aclararles las dudas y darles la confianza necesaria".

 

Riesgos más comunes
Los riesgos más comunes de la anestesia en los niños son por problemas de oxigenación. "Se producen principalmente porque el sistema respiratorio se afecta por la ocurrencia de cuadros clínicos que dañan en forma aguda la oxigenación", comenta.

Estos cuadros, explica la doctora de SACH, se denominan laringoespasmo (obstrucción aguda de las cuerdas vocales), broncoespasmo (obstrucción de los bronquios), regurgitación de contenido alimentario y vómitos. "El efecto inmediato es una caída del oxígeno en la sangre. En los niños más pequeños las reservas de oxígeno son menores que en un adulto por lo que ante la ocurrencia de una falla en la oxigenación se requiere de un manejo inmediato y apropiado de la emergencia para evitar secuelas".

El otro riesgo común son los problemas circulatorios, y se refiere a que los niños pequeños suelen tener menos tolerancia a la deshidratación y a hemorragias, a alteraciones de la temperatura (tanto a enfriamiento como a fiebre alta) que son estados que, secundariamente, pueden alterar la función cardiaca. "También en los niños, especialmente si están graves, puede ser difícil establecer una vía venosa para hidratarlos durante la hospitalización y muchas veces estas vías se pierden por los movimientos del niño o porque se inflaman al tener que utilizar medicamentos que son irritantes".

Añade que "los menores de un año tienen más riesgo de tener problemas durante la anestesia que los niños mayores, como también los pacientes más graves y los que tiene patologías asociadas, como por ejemplo cardiopatía congénita, enfermedades pulmonares, síndromes que se presenten con malformaciones faciales, entre otras".

 

Prematuros
En niños prematuros que son sometidos a cirugía, uno de los riesgos después de la anestesia general es la "apnea" que es el cese de la respiración en el periodo postoperatorio por un periodo suficientemente prolongado como para provocar una caída de la oxigenación de la sangre. Este riesgo es mayor cuanto más prematuro haya nacido el paciente y si ha tenido apneas previamente. Por ello es conveniente que los niños prematuros que son sometidos a cirugía antes de cierto periodo de vida, permanezcan hospitalizados al menos una noche después de la cirugía.