Polémica ley del tabaco: develamos seis mitos sobre los fumadores pasivos

A partir de este 1 de marzo entrará en vigencia la nueva Ley Antitabaco, por lo que el 49% de los chilenos entre 25 y 44 años que fuma, deberá acostumbrarse a una normativa mucho más estricta sobre este tema. Quienes se ven beneficiados con esta medida son los fumadores pasivos, personas que sin consumir tabaco sufren las consecuencias del cigarrillo al verse expuestos al humo. En este nuevo contexto que se aproxima, ¿qué tan peligroso es esta adicción para quienes no fuman? La Dra. Patricia Schönffeldt broncopulmonar de Vidaintegra, derriba mitos y aclara verdades acerca de este problema.

 

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Imagen: Getty

 

Mito 1. Los no fumadores no corren peligro de sufrir enfermedades relacionadas con el tabaquismo.

Falso. Tal como hay fumadores que nunca desarrollan cáncer o enfermedades broncopulmonares, también hay casos de no fumadores que se enferman. "Hay pacientes que han tenido enfisema pulmonar y nunca han fumado, pero la pareja es fumadora, o bien tuvieron contacto directo con el cigarrillo, como es el caso de hijos de padres adictos al tabaco que desarrollan patologías, sin ellos haber fumado nunca", aclara la especialista de Vidaintegra.

 

Mito 2. Las mujeres embarazadas pueden compartir con fumadores sin problema.

Falso. Quienes no fuman inhalan una cantidad variable del humo de cigarro que los fumadores activos exhalan. La mujer está expuesta a miles de compuestos tóxicos que disminuyen el flujo sanguíneo de la placenta, por lo que la guagua en gestación "recibe menos sangre, oxígeno, nutrientes y además lo absorbe en menor cantidad. Esto puede provocar que el niño al nacer pueda tener bajo peso, entre otras complicaciones".

 

Mito 3. Sin importar qué tan abierto sea el lugar, el humo del cigarro afecta de igual manera.

Verdadero. No interesa si se trata de un parque o de un restaurante, lo importante es la concentración de los compuestos tóxicos y lo cerca que se esté del fumador. La Dra. Schönffeldt explica que se puede estar en un lugar abierto y, sin embargo, recibir directamente el humo del cigarrillo. En ese caso, afecta de la misma forma que si estuviéramos en un lugar cerrado.

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