Un libro: “Ingrid de la jungla”

una sátira a la ex candidata presidencial de Colombia.

-Así se llama el cómic que escribieron y dibujaron Serge Scotto, Eric Stoffel y Richard Di Martino, franceses que hacen una sátira de la ex rehén colombiana y de sus días secuestrada por las FARC. Fue lanzado en Francia el 15 de septiembre, unos días antes que el libro que escribió Ingrid Betancourt “No hay silencio que no termine”.

“Ingrid Petancourt”, nombre que le dan a la ex candidata a la presidencia de Colombia (2002) en el libro, se muestra como una arpía con los demás secuestrados, es egoísta, les roba sus raciones y los delata. No sólo se ríen de sus años de cautiverio (seis) y de su liberación triunfal (realizada por comandos de agentes occidentales vestidos con camisetas de “Chian Guevara”), sino que también de los gobernantes de “Colombin” (Colombia), de los guerrilleros de las “FARCE” (FARC) y de las autoridades de Francia como “Nicolas Sarko” (Nicolas Sarkozy), un personaje minúsculo. “Petancourt” es devota de la virgen, del Papa y de sus secuestradores con quienes se muestra servil.

Comienza cuando “Petancourt” se mete en la selva a una zona controlada por las “FARCE” previo trato con su amante guerrillero el “compañero Raúlo” para aumentar su popularidad en las futuras elecciones presidenciales, pero no contaba con la traición del jefe guerrillero quien la secuestra de verdad. Ridiculizan también sus intentos de fuga y cómo “Nicolas Sarko” quiere sacar ventaja de esta situación recién electo presidente abandonado por su mujer y saliendo con una modelo llamada “Carla Bruti”. “Sarko” se apropia de la liberación porque su predecesor, “Jaques” (Chirac) y el primer ministro “Dominique de Grillepin”, fracasaron en su intento de rescate.

Días después, el 21 de septiembre, Ingrid Betancourt lanzó “No hay silencio que no termine” donde relata sus días de cautiverio en la selva y con el que busca recuperar su prestigio, perdido cuando pidió una recompensa al gobierno colombiano de ocho millones de dólares por su secuestro, cuando su fundación se enojó en exceso al saber que Ingrid no ganó el Premio Nobel de la Paz y por la versión de Clara Rojas, su amiga más fiel secuestrada junto a ella. Justo cuando este libro se comienza a vender en las librerías, Juan Carlos Lecompte, el ex marido de Ingrid, inicia una demanda contra ella reclamando los derechos que le pertenecen por la publicación de este libro y del anterior, “La rabia en el corazón”.

Según un sondeo que hizo Ivamer Gallup en agosto pasado, el 80% de los colombianos tiene una imagen desfavorable de la ex rehén. Creían que a su salida de la selva le traería glorias políticas, pero su ambición y ganas de figurar le jugaron en contra y ahora la tienen protagonizando cómics que la dejan como una mujer odiosa.