El Barbero de Sevilla

Cuándo: Gala oficial:jueves 18 Lunes 22, jueves 2519.00 hrsDónde: Teatro MunicipalPrecio:

[ficha]Dos elencos de gran jerarquía llevarán a escena una de las óperas de Rossini más queridas por el público en todo el mundo. Será la ópera que se interpretará en la Gala Oficial del 18 de septiembre.

Porque no es un barbero cualquiera. Es “EL” Barbero de Sevilla, es Fígaro, que todo lo sabe y sin él nada puede ocurrir. El propio Fígaro se describe cantando una de las más conocidas arias de Rossini: “Largo al factótum”, de una brillante pirotecnia de habilidad vocal.

Ya la obertura de esta ópera, que con frecuencia se interpreta como pieza de concierto, muestra el carácter alegre, gracioso, y humorístico, preparando sicológicamente al público para el ambiente en que se desarrolla el resto de la ópera. Sus arias están llenas de melodías inolvidables y de difícil ejecución para los cantantes.

El argumento gira en torno a los enredos del Conde de Almaviva que ama a Rosina, quien vive con su tutor Bartolo, el que pretende casarse con ella”¦ y con su herencia. Por cierto, todo ocurre en Sevilla donde hay un barbero que se las trae, pues sabe de todo y está en todas: intrigas, cuentos de matrimonios, romances, proyectos y herencias. Después de muchos malos entendidos y enredos, esta ópera en dos actos termina con un final feliz en que por cierto todo se aclara, el Conde de Almaviva se casa con Rosina y regala a Bartolo toda la fortuna de ella y todos quedan contentos.

Se estrenó con el título “Almaviva, ossia l’inutile precauzione”. Fueron sus protagonistas con la contralto Geltrude Righetti Giorgi como Rosina y el Conde de Almaviva fue asignado por el mismo Rossini al gran tenor español Manuel del Pópulo Vicente García. El libreto es de Cesare Sterbini y está basado en la comedia “El Barbero de Sevilla” de Pierre Augustin Caron de Beaumarchais (1732-1799), uno de los autores teatrales de más talento del siglo XVIII.

Sin duda esta ópera es una de las más inspiradas de Rossini. Su música es graciosa, melódicamente acertada, ágil e ingeniosa y su elaboración, desde el punto de vista técnico, es insuperable. Se trata de una de las pocas comedias musicales puras. Muchas arias se han convertido en números de exhibición en el repertorio de los cantantes.

Pocas veces se han escrito papeles más brillantes y cada personaje tiene un tratamiento y lucimiento musical y actoral destacado. El “largo al factótum” del presumido Fígaro, es simplemente insuperable. Rosina, a su vez, debe unir gracia y coquetería a la destreza vocal. El Conde de Almaviva fascina a todos con su canto lírico y actuación descollante. Bartolo y Basilio, a su vez, encantan y convierten sus roles en una verdadera exhibición de actuación y voz.