En el mundo, donde la Inteligencia Artificial parece -en muchas cosas y sobre todo en el terreno creativo- un Terminator desbocado, la industria de la moda, al menos en ciertos sectores y procesos, se rebela: no solo al privilegiar narrativas que hacen de menos una herramienta que tiene regulaciones vagas en muchos de sus usos y que tiene enorme impacto ecológico, sino también en la misma conceptualización estética de las propuestas.
Se vio en el mundo con colecciones como las de Gaurav Gupta en París, dónde el vestido es elaborado contra la ultravigilancia con siluetas de inmensa complejidad.
Ahora bien, y guardando las proporciones en cuanto a contextos y significancias, en Colombia, con una industria que según datos de RADDAR, produce más ropa, y ha consolidado el clúster de la calidad textil y artesanal de mano de colaboraciones innovadoras que respetan justo esa esencia, ahora más valorada que nunca.
En ese contexto, diseñadoras como Olga Piedrahíta, que hacen parte de la historia de la moda nacional, muestran que el diseño es arte, procesos y sensibilidad pueden ser aliados de la tecnología con compañías como Lafayette, marca que ha innovado en procesos de ‘inteligencia artesanal’ al combinar la IA de forma ética y sensata para crear patrones textiles, por ejemplo. Y que ha desarrollado tecnologías antiinflamables, e innovadoras en textiles antifluidos y deportivos, entre otros, al leer con inmensa sensatez los sentimientos culturales mundiales.
Es así como Piedrahita, una de las diseñadoras con más exquisitez, profundidad y fidelidad a una esencia profundamente artística, ha mostrado que si bien en un mundo de IAS cualquiera puede hacer una pieza, no cualquiera puede contar una historia. Solo alguien de su trayectoria y filosofía podría, en más de 40 años, seguir tomando de inspiración a Japón- esta vez de mano de sus paisajes, los de Hasui Wawase- para lanzar su colección con Lafayette en Colombiatex 2026.
¿Cómo fue el proceso de tomar las bases textiles, crear otra paleta - más hacia azules y verdes, principalmente- y cómo impulsar esa esencia que transmite exquisitez, limpieza y una profunda comprensión del estampado?
Olga Piedrahíta (OP): Daniela, mi hija, con todos sus talentos, -uno de ellos es la parte de las estampas, lo gráfico-. cada temporada artistas y a tantísimos talentos. Así, comenzó ella sola a hacer una propuesta de estampaciones y se fue para Japón. Yo me quedé con cinco.
Dani ama mucho Japón: es su cuarto viaje, y le decía que me tenía que ir enviando lo que encontrase, porque yo tenía que ir cortando: esto es geometría y montería. Proporción. Desarrollo.
Así, comenzó a enviarme unas imágenes absolutamente poéticas y hermosas, y mi disyuntiva era traducir esa sensibilidad de Daniela: ver cómo los prodigios de su obra se traducían en piezas cuyas estampaciones se hicieron con el block print de madera en su momento.
Esto fue un movimiento muy importante: después de que yo vi este este movimiento, que tiene tantos intérpretes en el Japón moderno, me dí cuenta de que no acababa todo, ya que debía hacer justicia a las imágenes con las piezas.
-Entonces, ¿cómo concretaste ese proceso?
OP: esto es de patronaje. Comenzamos a volver trípticos. Es decir: la estampación viene en 3 m y uno las puede repetir las veces que quiera, pero Dani empieza a mandarme 1,50 m, 1,50 m, tres paisajes y luego nuevamente otros tres paisajes.
Entonces significó para mí un reto importante: hacer aquello en esta colección. Pero como digo, y es algo que me parece hermoso y es muy importante para mí, es entender qué estaba viendo Daniela, cuál era su sensibilidad, qué era lo que ella estaba sintiendo eligiendo a este maestro entre tantos otros.
De ese modo, yo entiendo a Daniela en su sensibilidad al grado de entender que ella me daba, ella me estaba mostrando. Ahí, empezamos a darle ese sentimiento a la naturaleza de que es la inspiración de este artista.
Así, está el viento, está la lluvia, está la luz, están los colores, está la nieve (las escenas de nieve son espectaculares) están los lugares icónicos, el Monte Fuji en fin.
Y ahí comenzamos a hacer prendas y prendas, pero prendas deportivas, vestidos de baño, también leggings, también chaquetería, también el windbreaker, pantalones.
De este modo, ha sido una colección interesante porque me sacó de mi nicho de confort y de paso, encontré algo hermoso eh traduciendo a su vez el sentimiento de Daniela.
-Hay un elemento muy japonés, y oriental, sin embargo, a lo largo de tu carrera. ¿Cómo tomar las arquitecturas, cortes, estampados y convertirlos siempre en otra cosas?
OP: eso es cierto, es que me gusta, me gusta la geometría. Me parece que uno clarísimamente con la tela puede armar sensualidad también. Esto también me parece hermoso y es un asunto de sensibilidad, pero a mí me gusta eso, que la tela sobre, que la tela se mueva y en ese sentido me gusta la mirada de los japoneses.
Porque están las manos libres en las mangas, luego del Obi. Y la sensualidad del cuello. Y es descubrir esa cantidad de capas y capas de esa cultura que tiene un lenguaje muy hermoso y que sí, me ha inspirado mucho a mí a través de los años.
-Llevan una larga alianza con Lafayette. ¿Cómo es concretar este proceso ya en fibras y cortes?
OP: eso también es bien bonito porque el maestro Hokusai decía que había que reunir en las imágenes a tres oficios, a cada uno en su momento: el artista, el creador, el pintor, Y también creo que al grabador, porque estos son grabados en madera, o sea, eso marca un movimiento muy importante.
Y por supuesto, el impresor, que tendríamos en este caso. Así que desde ese momento en que se funda ese movimiento con estos block prints, se les da importancia a los oficios por igual. Y eso es hermoso.
Y por último, ¿en qué radica el poder de la sutileza y la arquitectura para no ser tan literales, sino para combinar todo eso y hacer una obra única en una pieza?
OP: cuando uno va descubriendo algo paso a paso, capa a capa, eh le da más el sentimiento de tenerle más tiempo a la pieza, de poder decirlo todo, tan literal. Y yo conecto poco con ese tema, porque es como que ya lo viste y lo supiste todo.
