En Colombia poco entienden de moda, o al menos la que se sale de la norma. Quedó comprobado con las burlas de la pinta de compromiso de Pipe Bueno, al que no bajan de ser un “domador de leones para adultos”, entre otros apelativos despectivos y ocurrentes.
No es raro en un país donde el 63% de la población considera que Arturo Calle es una marca de lujo, pero tampoco es raro en un país donde la norma cultural es no destacar y en donde se quieren emular los caducos códigos (y aburridos) de la clase alta.
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Y con Pipe, ya en Milán en el pasado, y ahora en su compromiso en Dubai, no fue la excepción. Sus elecciones de moda son criticadas por gente conservadora que sigue estos códigos.
Pipe lució para este compromiso un chaleco blanco y un pantalón a tono. Ambas piezas recubiertas con cadenas para darles el toque original. Esto, en juego con la pinta de Luisa, también blanca y con zapatos negros. Él con unos loafers, ella con stilettos.
Sin embargo, la originalidad que le da a Pipe su estilista es ampliamente criticada por estos nulos criterios de moda (que hay un mundo afuera).
“La pinta de Pipe eso que es”, “Esa pinta está estrambótica”, “Parece domador de leones”, son algunos de los comentarios que le han dado.
Pipe Bueno respondió ante la crítica hacia una de sus pintas
Pipe, como muchos cantantes que innovan en la música popular y que son una original cantera de íconos de moda, sin embargo, responde ante estas burlas siempre con el ingenio que le caracteriza.
Algo que seguramente le ha transmitido su pareja, Luisa Fernanda W, que desde siempre ha sido criticada por mostrar su cuerpo sin tapujos ni complejos.
Esto, incluso en su propio embarazo y también, por supuesto, en Milán, donde incluso (y qué falta de proporción) la compararon con la esposa de un narco.
Pipe ha aprendido. Se le nota. Hace dos años, cuando estaba con su primer hijo (y con el agotamiento que esto implica) , se burlaron de él por su look de “gota a gota”, que era un polo y un canguro terciado.
“Ya sé que se están burlando de mí. A mí no me da mucha risa lo que están diciendo (…) Todos los trabajos son dignos, trabajo es trabajo”, empezó con tono serio.
Para luego rematar:
‘Si me ven por ahí, estoy vendiendo dulces’: “(…) Si me asomo a la puerta de su casa le estoy cobrando el porcentaje que debe del mes, ‘gota a gota papá’”, concluyó.
Enhorabuena por ambos. Y que sigan siendo íconos de estilo.
