Rodolfo Neira: “el miedo dice que te quedes en la comodidad”

Estudió 12 años Medicina, y se dio cuenta que sabía más de enfermedades que de salud. Más allá de su evidente atractivo, nos gusta su propuesta de “medicina consciente”, motivándonos a entender y mejorar nuestro cuerpo, mente y alma, como un todo.

Fotos:  Gonzalo Muñoz F.

Dice que hasta los 33 años su vida fue “tradicional”, aunque confiesa que en su adolescencia descubrió que la vida tenía un sentido gracias a “vivir E.J.E” (Encuentro Juvenil en el Espíritu) y participar en una Semana Santa juvenil. En un momento incluso se interesó profundamente en la ufología, y comenzó a escribir pergaminos con las verdades que resonaban en su vida, como “somos eternos” o “somos seres espirituales viviendo una experiencia humana”, verdades que sentía que debía compartir.

“Comencé a imprimir esos pergaminos, los enrollaba con un hilo rojo y se los pasaba en el Metro a las personas que consideraba diferentes. Lo hice unos meses, pero entré a la universidad y, conscientemente, me olvidé de todo. Mi juventud no la quería transar; me metí en la vida centrada en el ego durante mucho tiempo, carreteando, pensando mucho en mí y sin pensar en el futuro”, confiesa Rodolfo Neira (39). Después de estudiar 12 años Medicina en la Universidad de Chile, con especialidad en Medicina Intensiva, se dio cuenta que no sabía nada de salud, sólo de enfermedades. “Siempre he trabajado en clínica y hospital. Como médico alópata soy intensivista. Cuando llega un paciente politraumatizado o quemado, lo trato con medicina alópata”, aclara.

Acompañado por su pareja, Nicole Arpoulet, bailarina e instructora de yoga, conversamos en su restaurante Al Grano. No le gusta hablar mucho de sí mismo. Cuando intentamos ahondar en su vida, desvía la conversación hacia un escenario mayor que nos incluye a todos. Atrae esa postura. Actualmente lo vemos todos los jueves en “Bienvenidos”, de Canal 13, y en sus redes @rodofeliz.

¿Cuándo llegó el cambio de mentalidad a tu vida?

Estaba metido en los hitos sociales: estudiar, trabajar, me casé, debía tener hijos y luego morirme. A lo largo del camino aparecen momentos de bienestar transitorio, impermanentes. Cuando llegué al éxito en todo sentido, cuando tenía todos los “check list” sociales, me di cuenta de que la felicidad no estaba por ningún lado. El miedo dice que te quedes en la comodidad, que tienes lo que la sociedad pide. Era tal la insatisfacción interna que me cuestioné mi formación, porque entendí que el sistema sanitario del mundo está gobernado por la empresa farmacéutica, incluido lo que se enseña en las aulas. Ahí empecé una búsqueda e hice un nexo entre la ciencia y el sentido común; lo intuitivo era mi centro.

¿Alguien te guió?

No, súper ermitaño, solo contra el mundo. Me salí de la pega, me separé, viví con un amigo un tiempo, en un sofá cama. Hice un camino largo para verificar que la capacidad del ser humano es demasiado gigantesca. Empecé a meterme en técnicas de meditación, de autocuidado, me empecé a amar; porque me di cuenta de que no me amaba, que sólo buscaba la aceptación del resto. El formato clásico del mundo inconsciente. Todos somos seres potencialmente conscientes, y todos en la tierra podemos llegar a un estado consciente para amarnos y, si nos amamos, comenzamos a cuidarnos y cuidar a todo el entorno.

¿Cómo te tomas el éxito en televisión?

Contento, porque la información que estoy levantando está haciendo sentido, está resonando en la intuición de la gente. Solo les recuerdo su naturaleza.

¿Te agobia la tele, la gente?

No, son muy cariñosos conmigo. Entiendo que es un momento en el que debo exponer lo que he encontrado. Es un camino que me lleva a tener vida en colores, más allá de las circunstancias. Somos eternos, y esto es un segundo en la eternidad. Cuando uno es consiente de esto aparecen cuatro cosas fundamentales: el sentido de tu vida, tu real propósito, la certeza de trascendencia, y la necesidad del aporte humanitario. Tú tuviste ventajas comparativas y yo también; para que eso sea moral, tenemos que aportar a la sociedad.

¿Te das tiempo para ti?

En clínica trabajo un día a la semana, grabo la segunda temporada de “Síntoma chilensis”, en 13C, que muestra la versión preventiva de las enfermedades, y tengo una consulta particular hasta octubre. Descansaré porque tengo que volver a mí. Vuelvo a mi trabajo una vez a la semana para regresar a mi centro. Cuando uno se mete en la rueda del trabajo empiezas a hipotecar lo más importante que tienes, tu autoconocimiento. Y yo requiero tiempo para mí, así es que dejo de lado lo demás.

¿Qué otras actividades te gustan?

Salgo con amigos, voy al cine, todo muy normal. Para estar consciente no es necesario estar en un templo en Tailandia, una semana en la selva o vivir en India; hay que cambiar el formato biológico cerebral. También corro solo, escucho todo tipo de música, pero me gustan los mantras. En literatura estoy un poco sesgado, prefiero los libros relacionados con la consciencia, felicidad, el cambio del mundo. Mi polola es profesora de yoga, así es que hago yoga también.

Ustedes se encontraron sincrónicamente…

Sí, y a su vez me alejé de otros. No los dejo de amar, pero el aporte se perdió un poco. A veces los ves para los cumpleaños no más. Algunos amigos se mantienen firmes, pero esos cambios se dan solos, son orgánicos.

AUMENTO DE LA CONSCIENCIA

Existe una apertura increíble a estos temas los últimos años. ¿Cuál es la razón?

Lo que ocurre a nivel planetario es único. Mucha gente lo intuye. Es un momento especial, un macro cambio que se avecina, porque es insostenible seguir como estamos. El destino de nuestra humanidad, que va a ser bifurcado, nos lleva al colapso o a la evolución. Ese grado de inestabilidad genera que pequeños cambios en algunas personas puedan generar la masa crítica necesaria para hacer el salto cuántico. Lo bueno es que no volveremos atrás.

Quizás por eso existe tanta depresión y vemos caos por todas partes…

No significa que esté todo desordenado; la teoría del caos habla de una mayor susceptibilidad al cambio. Pequeños empujoncitos pueden hacer que bifurquemos, pequeños focos de despertar de conciencia nos permiten saltar. Ese es mi aporte, sembrar gotas de consciencia y decirles a todos que son demasiados poderosos, demasiado. Cuando entiendan el poder que esconden en sus pensamientos, lograrán alejarse del miedo para entrar en el amor.

¿Co-creamos la realidad?

Por supuesto. Cuando vibras en amor generas que se presenten múltiples probabilidades cuánticas de realidad. Funciona muy rápido. En ella está la que tu Ser siempre deseó; la tomas, la colapsas en tu realidad holográfica y es parte de tu vida. Para lograr eso tienes que empezar a vivir en el amor, no en el miedo. La alimentación es la consecuencia del estado de consciencia.

¿Qué opinas de las críticas o ridiculización de esta forma de alimentación o los “détox”?

La moda existe, pero qué mejor que esta tendencia que restablece tu salud. Cualquier cambio puede ser ridiculizado. Hay un grupo de personas que tiene estructura de mente demasiado estrecha, dura, donde no se puede meter ningún otro paradigma. Defenderán las formas convencionales de vida y está bien, son formatos. Aunque sea tendencia, cuando cambias algo, significa que te mueves. Viva el cambio, el movimiento.

¿Te afectan las críticas?

Para nada. Es necesaria. Cuando cambian los paradigmas ocurre una ridiculización, luego viene el rechazo violento, y después llega la aceptación tal cual.

Uno maneja mucha información sobre hábitos y alimentación saludable pero, ¿cómo lograr hacer el cambio?

Es que no basta con la información, porque vivimos en el estado de inconsciencia reactiva y emocional. De fábrica venimos con programa ego-activado que nos lleva a buscar el bienestar y nos aleja del dolor, porque no lo entendemos. Ese formato de existencia te da bienestar impermanente, te da momentos de dolor. Lo que estás buscando a fin de cuentas es un estado de vida que te mantenga ecuánime, equilibrado, y eso va a ocurrir con prácticas diarias, como la contemplación, meditación, respiración consciente, Yoga, Tai-Chi, cualquier momento en el que no estás distraído ni trabajando ni durmiendo, sino que estás contigo. A través de esa práctica diaria empiezas a crear redes neurales que te comunican recién con zonas conscientes del cerebro.

¿Entonces es más importante controlar la mente que el cuerpo?

Siempre la mente está sobre el cuerpo, “mente sobre cuerpo”. Cuando hablamos de nutrición es importante, pero es un epifenómeno de tu cambio de consciencia, solamente se transforma en una moda transitoria. Cuando uno es consciente nace el amor propio y el autocuidado a todos los niveles. Se higienizan las relaciones, tu mundo laboral, tus alimentos. Es una respuesta al haber encontrado zonas cerebrales que conectaron, porque crearon redes neurales. En el fondo naces con un ser consiente, pero está desconectado. El renacer tiene que ver con conectar.

¿Estás continuamente conectado?

Es un trabajo constante. Para pasar al lado consciente hay que crear redes neurales. El gran problema es que no sabemos que no sabemos, y como no sabemos, aceptamos las cosas por dogmas; tenemos miedo de acercarnos a nuevas ideas, porque desestabiliza las bases, y tú estás construido en bases a certezas falsas que te indujo la sociedad, pero aquellas certezas falsas son las que te permiten caminar tranquilo el día a día. Si te digo que eres un ser divino espiritual que vino con un plan divino, que tienes un propósito, trascendencia, puede sonar fantasía, pero es lo que somos.

¿Cuándo viene la certeza?

Cuando te conectas con tu ser, y esa conexión debe trabajarse. Debes practicar día a día para alejarte de la frecuencia del miedo y acercarte a la frecuencia del amor. Ahí viene el estado de felicidad. Sabemos desde la neurobiología que la felicidad se sintetiza, lo que significa que la señora Rosa de Quilicura o don Juan de La Cisterna, pueden sintetizar la felicidad, crearla neuralmente, crear los circuitos neurológicos para vivir en un estado de felicidad que no tiene nada que ver con tus circunstancias. No te apegas ni al dolor ni al bienestar porque sabes que es impermanente; eres feliz. En ese momento comienzas a hacer cambios reales, a optar por ti, viene el egoísmo inconsciente, donde tú estás primero, segundo y tercero, y después está el resto. Eso permite que no seas seudo bondadosa. “Ayudar al papito, a la mamita, al hermano, al vecino”, y te dejas de lado. En esa fase estás en la inconciencia máxima. Cuando estés estable, firme, puedes aportar al resto con bondad. Lo otro es una falsa bondad.

rodolfo

CAMBIOS NUTRICIONALES CLAVES

En Medicina de la Consciencia (www.medicinadelaconsciencia.cl) haces charlas más bien espirituales, pero te conocemos principalmente por la nutrición.

La nutrición son los fuegos artificiales. La medicina de la consciencia se refiere a que cuando prime la consciencia en tu vida vas a poder restablecer el estado de salud de tu cuerpo bioenergético y físico. Un cáncer de ovarios en etapa 4 que se cura en dos meses, para la medicina alópata es un milagro; para la medicina de la consciencia es completamente factible. Hay un secreto en medicina que necesitan saber: si al cuerpo le das el ambiente y las condiciones para curarse, el cuerpo se cura solo.

¿Son realmente necesarios los súper alimentos? Muchas veces además súper caros…

En absoluto. Los súper alimentos son todos los que encuentras en la feria o en La Vega. Son los que tienen una potencialidad de polifenoles muy alta, pero en realidad todos, incluida la manzana, tienen polifenoles. Aparece un mercadeo, una oportunidad de negocio, donde envaso los súper alimentos y te los entrego porque nos adaptamos a tu vida ajetreada. Bienvenidos los súper alimentos para quienes puedan acceder a ellos.

¿Qué debemos entender del ritmo circadiano?

La idea es que nosotros nos podamos nutrir en base a ritmos biológicos, la cronobiología. Dentro de la cronobiología encontramos la crononutrición, que nos enseña que hay momentos en que nosotros debiéramos comer para no inducir genes alterados. Cuando sale el sol a las seis de la mañana debo comer si quiero comer, y dejo de comer cuando se esconde el sol. Por temas sociales comemos en la noche. Aconsejo hacerlo una vez a la semana porque ayuda a la célula a estar vigilante.

¿Recomiendas el ayuno?

Con mucho cuidado, se necesita entender qué se está haciendo. Cuando el cuerpo ayuna, el cuerpo siente hambre. La ayuno terapia es una terapia milenaria, pero deben ser guiados.

¿Y el jarabe de arce o sirope?

No es muy adecuado porque tiene mucha fructosa. Mejor partir por un caminar basado en plantas, bajar la cantidad de carne de animales, y luego se pueden realizar ayunos intermitentes de un día.

Un tema que no se habla mucho. ¿Por qué debemos conectarnos con la tierra, pisarla literalmente, sin zapatos?

Cada vez que caminamos en tierra o pasto descalzos estamos haciendo grounding. Es decir, absorbemos las cargas negativas de la tierra, y damos un escenario de antioxidación al cuerpo que privilegia la curación de heridas, mejora la calidad del sueño y del ánimo. La metáfora es que debemos volver a la tierra, a ser aldeanos 2.0, congregarnos, amarnos.