Los dolores menstruales pueden ser casi igual de dolorosos que un ataque cardíaco

Médicos confirman que los dolores menstruales pueden ser casi igual de dolorosos que un ataque cardíaco

Los dolores, la incomodidad y las muecas provocadas por el período menstrual son poco para expresar la agonía que sufren las mujeres cada mes. No es exagerado decir que las mujeres han sufrido en silencio e, incluso, han tenido que soportar reproches de hombres, para quienes las quejas no son más que exageraciones.

Sin embargo, los argumentos que puedan emitir las mujeres respecto a sus sufrimiento ahora estarán respaldados científicamente, ya que John Guillebaud, profesor de la University College de Londres, ha señalado, en base a descripciones de las víctimas, que la dismenorrea o menstruación dolorosa “es casi tan mala como tener un ataque al corazón”.

En una entrevista concedida al sitio Quartz, Frank Tu, director de dolor ginecológico en el Sistema de Salud de la Universidad de NorthShore, comenta que muchos médicos descartan los síntomas y recomiendan tomar algún analgésico de venta libre como el ibuprofeno, medicamento que, en la mayoría de casos, no termina con la molestia.

De acuerdo al sitio Indy100, la dismenorrea interfiere con la vida diaria de aproximadamente una de cada cinco mujeres, mientras que la endometriosis, la segunda causa del dolor menstrual después de la dismenorrea, afecta a una de cada diez mujeres que ovulan.

Esta afectación podría provocar que células similares a las que se encuentran en el revestimiento del útero crezcan en cualquier parte del cuerpo y pueda causar una serie de síntomas como períodos dolorosos, fatiga, problemas en el intestino y la vejiga e incluso infertilidad.

Esta enfermedad, cuenta Indy100, puede demorar, en promedio, 7 años y medio en ser diagnosticada, esto debido a una despreocupación por investigar el mal. Esa desidia provoca, a la vez, que las opciones de tratamiento sean limitadas. Algo similar sucede con la dismenorrea.

En declaraciones otorgadas a The Independent, la investigadora Annalise Weckesser subraya que una cultura de silencio ha ocasionado que la medicina descuide estas condiciones.

“Hay una larga historia de no tomar en serio el dolor menstrual e incluso descartarlo como histeria de las mujeres. No hablamos sobre la salud menstrual; el conocimiento de las niñas sobre la salud menstrual es deficiente.”, dice Weckesser, y agrega: “Nuestros profesionales médicos no están alejados de eso, entonces, ¿cuál es una experiencia promedio en la menstruación, qué es típico y qué es atípico? Eso se infiltra en las enfermeras y los médicos de cabecera y es por eso que se subestima el dolor de las mujeres jóvenes”.