El peligro para la salud de la contaminación por partículas

Las partículas suspendidas se refieren al material particulado respirable presente en la atmósfera en forma sólida.

Es decir: polvo, cenizas, hollín, partículas metálicas, cemento, polen, partículas de materia fecal, entre otras.

Las partículas suspendidas se dividen según su tamaño: a las de diámetro inferior a los 10 micrómetros, es decir, la milésima parte de un milímetro, se les llama PM10.

En tanto a las de diámetro igual o inferior a 2.5 micrómetros, se les llama PM2.5; éstas son hasta 100 veces más delgadas que un cabello humano y es casi imposible que sean filtradas por los pulmones.

EFECTOS EN LA SALUD

De acuerdo con el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC), la contaminación por partículas es la quinta causa de riesgo a la salud por el número de muertes prematuras que genera.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) refiere que las PM10 “pueden penetrar y alojarse en el interior profundo de los pulmones”, por lo que son las más dañinas para la salud.

“La exposición crónica a las partículas agrava el riesgo de desarrollar cardiopatías y neumopatías, así como cáncer de pulmón”, advierte.

La Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad agrega: “el riesgo es mayor a medida que se reduce el tamaño de la partícula, y el incremento en la concentración está relacionado con enfermedades respiratorias, cardiovasculares y un incremento en el riesgo de mortalidad.

Las respiración de partículas suspendidas está asociada también con cáncer de vejiga, accidentes cerebrovasculares, la aterosclerosis, enfermedades del sistema inmunológico, enfermedades neurológicas, como el párkinson y el alzhéimer, y recientemente con diabetes.

Las PM2.5 son emitidas en su mayoría por las actividades humanas como la quema de gasolinas y diesel para el transporte y la industria, o durante la quema de material orgánico para la preparación de la tierra para la agricultura.

Las partículas PM10 se generan principalmente por procesos de erosión, por erupciones volcánicas, por el levantamiento de polvo y tierra debida a vientos y tolvaneras o por resuspensión de polvo debida a la circulación de los automóviles.

ENTONCES ¿QUÉ HAGO?

  • Se recomienda reducir el tiempo de exposición en exteriores a grupos sensibles como niños, mujeres embarazadas, adultos mayores y personas con problemas respiratorios y cardiovasculares.
  • Se recomienda a los deportistas abstenerse de realizar ejercicio o desarrollar actividades al aire libre.
  • Limitar las actividades cívicas, culturales, deportivas y de recreo al aire libre en centros escolares y la población en general.
  • Evitar fumar.