Estudio publicado en Nature relaciona uso de pesticidas y muerte de abejas

El estudio recaba información sobre campos de Inglaterra y Gales por 11 años.

Un nuevo estudio científico reveló que el uso del neonicotinoide “imidacloprid” en cultivos de nabo o colzas, aumentó la mortandad de las abejas de Inglaterra y Gales.

La investigación, que fue publicada en la revista Nature este jueves, se basa en datos obtenidos a través de la observación de cultivos de más de 600.000 hectáreas por al menos 11 años. Según el investigador Giles Budge, de la Agencia de Investigación de Alimentos y Medio Ambiente (FERA), la pérdida de colonias de abejas también está vinculado a las regiones y a las temperaturas de cada zonas, mostrando una mayor mortandad en los campos de Gales.

Por su parte, el gobierno del Reino Unido siempre ha mantenido la postura a favor del uso de neonicotinoides, señalando que estos plaguicidas no amenazan la vida de las abejas. Como defensa a estos químicos, el gobierno asegura que la pérdida masiva de abejas se debe al ácaro varroa que propaga un virus que impide que las abejas puedan mantener el forraje.

“Este trabajo proporciona evidencia de que los tratamientos de semillas neonicotinoides pueden reducir la necesidad de un mayor uso de pesticidas en los cultivos. Se necesitan estudios de campo a gran escala para comprender plenamente sus efectos en el medio ambiente. El gobierno toma decisiones sobre plaguicidas basados ​​en la mejor evidencia científica disponible”, asegura el portavoz del Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales (DEFRA).

Al respecto, DEFRA sostiene que que el uso de este plaguicida en particular ha disminuido fuertemente, pasando de 43.900 kg en 2005 a 7.250 kg en 2013, pero tampoco su uso ha sido regulado.