El Zoo de San Diego da electrochoques a los cóndores de California para ayudarlos a sobrevivir

El Zoológico de San Diego entrena a los cóndores para enseñarlos a evitar los postes de luz y evitar que mueran electrocutados. A la fecha, la tasa de muerte por esta causa se ha reducido de 66% a 18%.

El cóndor de California es una de las aves más grandes en el mundo y la más grande en Norteamérica, pero tener un tamaño imponente no le da la seguridad de sobrevivir. Hace 28 años apenas había 22 ejemplares volando por el cielo. Como parte de su programa de conservación y aumento de la población se implementó una terapia de shock.

Puede parecer alarmante y es cierto que es una técnica poco común, sin embargo ha contribuido al esfuerzo del Zoológico de San Diego para que esa población de apenas 22 individuos se convierta en una de 150. Utilizar este recurso tiene cierta lógica ya que una de las principales causas de muerte es la electrocución.

Con sus alas abiertas, el cóndor de California llega a medir hasta 3 metros y alcanza altitudes de 4,6 km. A lo lejos, los cóndores enfrentan dificultades para ver los cables de electricidad ya que centran su mirada en el suelo mientras buscan alimento. Al bajar a descansar o por su alimento con las alas extendidas, a menudo uno que otro cable se cruza y al tocarlos con ambos extremos de su cuerpo, mueren electrocutados.

Bruce Rideout y su equipo en el Zoológico de San Diego han enseñado a los cóndores a través de terapia de shock a esquivar los postes y cables de luz. Esta actividad se lleva a cabo de manera anual cuando los cuidadores capturan a las aves para su rutina de monitoreo de salud. Tras esta implementación, la muerte de cóndores por electrocución bajó de un 66% a un 18%.

Esto puede parecer cruel pero ha resultado una buena manera para ayudar a las aves. Para enseñarlos, los cóndores se encierran en una jaula donde hay postes de electricidad y ramas. Al posarse sobre el poste reciben una pequeña descarga, suficiente para incomodarlo pero no para hacerle daño. De esta manera las aves aprenden dónde pararse.

La labor del Zoo de San Diego es increíble pero el envenenamiento por plomo también es alarmante para los cóndores ya que afecta su sistema nervioso, renal su fertilidad e incluso puede causar la muerte. Por lo general ingieren plomo a través de carne contaminada de animales que los humanos han matado con municiones de este material, otra razón por la que la cacería trae muertes indirectas así que aún hay mucho trabajo por hacer.