La industria de los lácteos podría ser una fuente de energía renovable

Una granja en Indiana ha encontrado la manera de hacer sustentable su actividad a través de la producción de energía a partir de excremento pero, ¿es realmente conveniente?

En una granja lechera además de vacas encontrarás toneladas de excremento. Lo mejor que se puede hacer con él es tratar de encontrarle alguna utilidad como lo ha hecho una Homestead, una empresa familar de Indiana que convierte el estiércol en energía, aunque esto no sea nada nuevo.

Lo que sí están haciendo diferente es que pretenden hacer funcionar su granja con energía renovable que proviene de sus mismos animales. En la granja viven más de 3.000 vacas, el excremento se utiliza como fertilizante y materia prima para generar electricidad.

Con la energía que generan se podrían iluminar cerca de 1.000 hogares y esa es otra parte del negocio. La granja vende el excedente de electricidad y esperan que en unos 5 años recuperen la inversión del biodigestor. La Agencia de Protección Ambiental en Estados Unidos cree que estos sistemas podrían dar energía a 1 millón de hogares en el país.

Hemos hablado mucho de la contaminación que la cría de ganado genera y esta parece ser una buena solución a este problema ya que convierten en energía el principal contaminante. Sin embargo, tenemos otros temas que hacen dudar la sustentabilidad de este negocio.

Aunque se cubre un problema, los animales siguen siendo sujetos de maltrato y eso es algo que no cambiará a menos que las políticas de producción cambien. El problema potencial es que si este modelo es funcional el negocio será próspero y los animales no tendrán muchas alternativas para una vida mejor.

El gasto de recursos acuíferos en la producción de la leche también es otro problema al que se enfrenta una granja de este tipo así que realmente convendría evaluar el bien que hace al ambiente y al avance de los derechos animales.