El cambio climático podría causar la extinción de una sexta parte de las especies

Un investigador reúne los datos de 131 estudios revisados por pares para hacer una visión global sobre el efecto del cambio climático en la extinción de especies.

Los efectos del cambio climático afectan a todas las especies, no sólo a los seres humanos. Hemos revisado los estudios sobre los osos polares y la dificultad de adaptarse a una nueva alimentación. Pero, amigos, esta situación va más allá.

Hace unos días Andrew Freedman, de Mashable, rescató un estudio que da una nueva dimensión al cambio climático y sus efectos sobre las especies — en especial aquellas que se encuentran amenazadas o al borde de la extinción —.

No sólo se espera que los riesgos de extinción relacionados con el cambio climático aumenten, sino que aceleren el proceso por cada grado que incremente la temperatura global. La señal de extinciones inducidas por el cambio climático será cada vez más evidente si no actuamos ahora para limitar el futuro cambio climático.

Estas son las palabras de Mark C. Urban — del departamento de Ecología y Biología Evolucionaría de la Universidad de Connecticut — investigador a cargo del artículo Accelerating extinction risk from climate change (Acelerando0 el riesgo de extinción por el cambio climático), publicado la semana pasada en la revista Science.

Al considerar que las predicciones sobre los riesgos de extinción dependen de geografía y factores específicos de la región, el autor rescata 131 estudios revisados por pares para estimar una tasa global de extinción media y determinar cuáles son los factores  que contribuyen a la mayor incertidumbre provocada por el cambio climático: los riesgos de extinción.

Sus conclusiones sugieren que el incremento de la temperatura global provocará la extinción de 1 de cada 6 especies hacia final del presente siglo. Las zonas más afectadas no serán Europa o Norteamérica — lugares donde más se estudia este fenómeno —; las zonas con mayor riesgo de pérdida de especies son Sudamérica, Australia y Nueva Zelanda.

Estas zonas son ricas en biodiversidad endémica. animales que sólo se encuentran en ciertos lugares — como el delfín de río o delfín rosa del Amazonas que vemos en la portada. Lo mismo ocurre con la mayoría de anfibios o reptiles de estas regiones, especies sensibles a cambios bruscos de temperatura.

Sólo para darnos una idea, mientras en Norteamérica y Europa se espera una tasa de extinción de 5% y 6% respectivamente, en Sudamérica, y Australia se calcula un riesgo del 23% y 14%.

Por ello es importante poner manos a la obra y comprometernos, todos, a limitar los efectos del cambio climático para impedir la acelerada extinción de las especies.