Descubren nuevos peces y crustáceos que viven en el lugar más profundo de la Tierra

A 8.145 metros de la superficie, en el Pacífico occidental, habitan increíbles especies nunca antes vistas.

A principios de diciembre la expedición Hadal Ecosystem Studies (Hades) del Instituto Oceánico Schmidt a bordo de un buque Falkor, se dirigió a la Fosa de las Marianas, a 3.500 km al suroeste de Hawai, con el objetivo de mejorar la comprensión de la interacción entre la vida y los procesos geológicos de las profundidades más remotas del planeta: El abismo Challenger, que se cree es la parte más antigua del fondo del océano.

Allí, el equipo lanzó sondas no tripuladas equipadas con cámaras por un periodo de 100 horas. Finalmente, se cruzaron ante los lentes colonias completas de criaturas únicas, como peces y crustáceos gigantes, con lo que los expertos pudieron evidenciar un nuevo récord: el descubrimiento de un pez transparente, muy extraño, que parece ser una nueva especie y que habita a una profundidad donde nunca antes había sido visto, ya que hasta ahora no se habían divisado peces por debajo de los 7.700 metros.

“Se puede ver su hígado a través del lado de los peces”, dijo un integrante del equipo de investigación, Alan Jamieson, a National Geographic. “Es como un pañuelo de papel siendo arrastrado por el agua (…) Es increíblemente frágil, con gran aletas en forma de alas y una cabeza parecida a un perro de dibujos animados”, agregó. Sin embargo, los científicos no pudieron capturar un ejemplar para dar a la nueva especie un nombre oficial. Tentativamente, algunos creen que se trata de un pez de tipo caracol.

Este lugar es uno de los preferidos por las expediciones científicas, ya que representa todo un desafío obtener una visión amplia desde el punto de vista ecológico. “Es como tratar de entender un ecosistema de montaña con sólo mirar su cumbre”, explicó el codirector científico de la expedición, Jeff Drazen a ABC. Las nuevas especies descubiertas en esta expedición proporcionarán una idea de las adaptaciones fisiológicas de los animales a este entorno de alta presión.

Instalado en el hábitat más grande y menos explorado de la Tierra, el equipo de científicos obtuvo, además, las muestras más profundas de roca jamás recuperadas de la vertiente interna de la Fosa, que representan algunas de las primeras erupciones volcánicas del arco de las Islas Marianas. Estas rocas pueden proporcionar información importante sobre la geología del sistema de trincheras, junto con nueva información sobre los organismos que viven allí y cómo la vida se adapta a estas condiciones extremas.

No cabe duda que este mundo hermoso aún tiene mucho por mostrarnos.