Rompeolas pueden afectar al ecosistema de los choritos

Además de otros moluscos y crustáceos.

Cada vez es más común ver nuevas estructuras como rompeolas en distintas ciudades costeras de Chile. Hasta el momento no existían estudios sobre cómo impactan estas edificaciones en el ecosistema marino ni en las especies que antes habitaban en esos lugares, indica Infocyt.

Recientemente el Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas, CEAZA, publicó un artículo en la revista científica Marine Pollution Bulletin sobre este tema. Como resultados se demostró que este tipo de “arrecifes” muestran una composición distinta a ambientes naturales, afectando a especies como el chorito (Perumytilus purpuratus), lapas, curria ceciliana y S. araucana, y el cirripedio o picoroco (Jehlius cirratus).

“Esta línea de investigación es nueva en el país y es primera vez que se generan resultados formales”, señala el Dr. Moisés Aguilera, autor principal de la investigación.

Según el Dr. Aguilera debería haber un manejo de las especie cuando se construyen estas estructuras, de forma de no “perder” la diversidad propia del sistema natural.

“En este caso el manejo debiese estar enfocado en generar mayor heterogeneidad espacial con grietas, pozas, etc. que faciliten la presencia de distintas especies”.

Aguilera explica que en esta situación los animales pierden sus refugios o hábitats compatibles con sus necesidades.

“Aún hay mucho que explorar en esta línea y el estudio solo muestra los mecanismos más relevantes y potenciales consecuencias a escalas locales. No se sabe mucho del impacto a largo plazo o a escalas espaciales mayores”, asegura.

A juicio del especialista en ecología y respuestas conductuales de moluscos, existe la posibilidad de evitar modificar excesivamente estos ecosistemas a través del “manejo ingenieril”. “Por ejemplo creando grietas, pozas e inclusive generar un distribución espacial de las rocas que componen los rompeolas, de tal forma que provean refugio para muchas especies”.

Junto con Aguilera, son coautores de este estudio los doctores Bernardo Broitman (CEAZA) y Martin Thiel (UCN-CEAZA).