Seamos el cambio que queremos ver [Ser Consciente]

Para cambiar el mundo y convencer a los demás de hacer lo mismo no bastan las palabras, debemos dar ejemplo con nuestras acciones.

Sabemos que el planeta está sufriendo, que las empresas, los autos, la basura que desperdiciamos día a día lo están contaminando y nos etá afectando a nosotros. Sabemos que hay personas que ignoran este problema y que lo único que les importa es ganar dinero, pero también sabemos que hay otras que sí se preocupan (nos preocupamos) de ser parte de la solución. Pero a veces no tenemos muy claro cómo ayudar.

Es muy fácil hablar de reciclaje, reutilización, reducir, disminuir nuestro impacto en el medio ambiente, hacerse vegetariano o vegano, no comprar en las grandes cadenas, etc.  Pero claro, una cosa es hablar y otra cosa es actuar. Hay muchos que se autodenominan ambientalistas que hablan muy bien sobre cuidar el medio ambiente, atacan a las otras personas que, no lo sé, compran en un McDonald’s, también participan en protestas y cosas grandes, pero que en su casa no hacen nada de lo que tanto hablan. Son como el cura Gatica, que predica pero no practica.

Como dijo el gran escritor Leo Tolstoy, “todos piensan en cambiar al mundo, pero nadie piensa en cambiarse a sí mismo”.

Para cuidar el medio ambiente y convencer a los demás de hacer lo mismo no es necesario atacar su forma de vida, como llamarlo asesinos porque comen carne o cosas así. No. Lo que debemos hacer es ser un ejemplo para ellos, vivir de la manera más sustentable posible pero sin alardear tampoco, porque eso es realmente molesto y lo único que se consigue es alejar a los demás.

Podemos hacer pequeñas acciones cotidianas para ayudar a nuestro planeta, como los desafíos semanales que te proponemos, los cuales nos gustaría que los integráramos todos a nuestra forma de vida. Son cosas pequeñas, como no usar bolsas de plástico, disminuir el consumo de botellas plásticas, desenchufar los electrodomésticos cuando no los uses o lavarte los dientes sin tener el agua corriendo. No son grandes cambios, pero sí reducen de una forma inimaginable el impacto a nuestro amado planeta.

Muchas veces la pereza es la que nos impide ayudar más al medio ambiente, como cuando elegimos ir en auto a un lugar en vez de tomar nuestra bicicleta o simplemente caminar, o cuando es más fácil comprar una botella de refresco en lugar de traer una desde casa. ¿Ves? pequeñas acciones que marcan un gran cambio.

Si nos proponemos realmente cambiar nuestra vida para mejor, los demás vana notar el cambio, aunque nosotros no abramos la boca, y si nos ven alegres y llenos de felicidad y amor por la naturaleza y el mundo en general, quizás los contagiemos un poco y también quieran cambiar y así, uno a uno, cambiaremos todos los corazones y seremos una sociedad mejor.