El impacto acústico de proyectos solares y eólicos

Desde el punto de vista acústico, los proyectos solares claramente tienen un plus en comparación con los eólicos, dada una casi nula emisión de ruido durante la etapa de operación de los primeros.

Las etapas de construcción de proyectos solares y eólicos no difieren significativamente entre sí desde el punto de vista acústico, puesto que contemplan faenas constructivas similares, tales como la excavación, el movimiento y la nivelación de terreno, el hincado de pilotes, las fundaciones, el montaje de estructuras y equipos, entre otras. No obstante lo anterior, sus etapas de operación involucran distintas actividades, con sus respectivas diferencias en la emisión de ruido, pudiendo presentar un factor significativo a la hora de preferir un tipo de proyecto sobre otro.

Si bien la operación de ambos tipos de proyectos requiere la existencia de una subestación eléctrica, con sus transformadores y conductores asociados, la diferencia principal radica en que los proyectos eólicos para su óptima operación suponen la presencia de viento a velocidades significativas para provocar el movimiento de las aspas, las cuales además del generador, los ventiladores y otros elementos, tienen una emisión acústica asociada considerable.

En contraste, al observar la operación de los proyectos solares, éstos no utilizan elementos o no realizan actividades generadoras de ruido, ya que sólo requieren la limpieza y mantención de los paneles fotovoltaicos de forma periódica, lo que sin duda tiene una emisión acústica poco significativa. Es por esto que, desde el punto de vista acústico, los proyectos solares claramente tienen un plus en comparación con los eólicos, dada una casi nula emisión de ruido durante la etapa de operación de los primeros.

La problemática planteada con respecto a la emisión de ruido por parte de los proyectos eólicos se sustenta en las siguientes particularidades: a) además del día éstos también operan durante la noche, b) abarcan un espectro sonoro que contiene frecuencias bajas y, c) la potencia acústica de sus aerogeneradores puede alcanzar valores que fluctúan entre 95 dB(A) y 110 dB(A), dependiendo principalmente de su capacidad de generación eléctrica (generalmente entre 500 kW y 3000 kW).

Todo lo anterior se traduce en niveles de ruido que pueden generar incumplimientos normativos y/o molestia en los receptores cercanos dentro de un área de influencia de 2 kilómetros, e incluso más para los casos críticos.

Lo anterior no significa de ninguna manera demonizar o descartar los proyectos eólicos dadas sus implicancias, sino que más bien optar por un enfoque equilibrado que haga un llamado a considerar la variable acústica desde el génesis de los mismos en su etapa de diseño, especialmente lo que tiene que ver con su ubicación: contemplar la cercanía con las comunidades y la fauna del sector, y establecer mejoras en las políticas de planificación territorial.

Este tema toma relevancia dada la situación actual de las Energía Renovables No Convencionales (ERNC) en Chile. Según el reporte de diciembre de 2013 del Centro de Energías Renovables del Ministerio de Energía del Gobierno de Chile, hasta noviembre del mismo año los proyectos de generación eléctrica basados en ERNC ya operativos en el país alcanzaron sólo el 6.09% del total, equivalentes a 1074 MW.

Sin embargo, al observar los proyectos sometidos al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) hasta diciembre de 2013, se aprecia que existe una clara tendencia al aumento de este tipo de proyectos, los cuales suman 9.878 MW con Resolución de Calificación Ambiental (RCA) ya aprobada y otros 4.288 MW que se encuentran actualmente en calificación, lo que posiblemente vaya a buen ritmo para alcanzar lo propuesto por el Proyecto aprobado por el Senado que aumentó la meta de la Ley 20.257 desde un 10% para el 2024 hasta un 20% para el 2025. Lo llamativo es que de dichos proyectos la mayoría corresponde a proyectos solares y eólicos, equivalentes al 57.8% y 37.6% del total de proyectos ERNC, respectivamente.

Si bien es posible visualizar un futuro prometedor para nuestro medio ambiente al observar una mayor consideración y desarrollo de este tipo de proyectos, no debemos dejar de mirar los efectos que tienen asociados cada uno de ellos, siendo el ruido que éstos generan durante su etapa de operación uno de los puntos de vista interesantes a considerar.