Crean programas de conservación y recuperación de la tortuga marina

La certificación de playas para conservación de la tortuga marina es clave para su cuidado; así como fortalecer la capacitación y la educación ambiental.

La situación en la que se encuentran las tortugas marinas es alarmante. Sabemos de las 8 especies existentes, 8 forman parte de la fauna marina en México. Esas mismas 6 especies se encuentran en peligro de extinción. Desde hace 50 años existen programas de conservación para las tortugas, con algunos resultados considerables; sin embargo, a lo referente a las tortugas marinas, la realidad es distinta.

Considerando este escenario, el Banco de Información sobre Tortugas Marinas (BITMAR)  —del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología (ICMyL) de la Universidad Autónoma de México (UNAM) — colabora con el gobierno federal para fortalecer las políticas públicas, creando normas oficiales para la conservación y recuperación de la tortuga marina.

En la Norma Oficial Mexicana NOM-162-SEMARNAT-2012 se encuentran las especificaciones para la protección, la recuperación y el manejo de la tortuga marina en su hábitat de anidación. Además de reforzar los programas ya existentes, BITMAR participa en el desarrollo y la ejecución de programas de conservación, así como en el certificando de playas para la conservación.

Importancia de la certificación de playas

BITMAR da prioridad a la certificación de playas de anidación — Norma NMX-AA-120-SCFI-2006 — para potenciar la conservación de la tortuga marina. Esta norma garantiza las condiciones óptimas para la conservación de la especie, así como la biodiversidad de la zona.

La certificación de playas resulta prioritario, al proteger la zona de cualquier alteración. Se revisa la calidad del agua, residuos sólidos, infraestructura costera, biodiversidad. Se garantiza seguridad, además de educación ambiental y mide la contaminación por ruido.

La tortuga marina se ha visto afectada por la invasión a su ecosistema, entre las actividades de pesca — legal e ilegal —, la contaminación por desechos vertidos al mas — entre químicos y desechos sólidos, basura —, el saqueo de nidos para aprovechar los huevos. También hay que recordar que hemos ocupado las playas de anidación, entre otras para actividades turísticas y lúdicas.

De acuerdo con Raquel Briseño Dueñas, encargada de BITMAR

La recuperación de estas especies es mandatada por un marco legal nacional e internacional, que contribuye tanto a la conservación de este patrimonio natural, como a la funcionalidad de los entornos marino-costeros de los que dependen.

Todo está en la consciencia y la educación

La certificación de playas de anidación podría ser clave importante para la conservación de la tortuga marina. Sin embargo, hay que tomar en cuenta que México es un país donde las normas y las leyes se pasan por alto — recién me enteré que en Cancún, por ejemplo, hay una ley que prohíbe hoteles de más de 7 pisos y los hoteles pagan multas para continuar en labores, ¿imagínense?

Se debe apostar, como bien lo indica la experta de BITMAR, en capacitación y educación ambiental. Hacer programas dirigidos a turistas y locales, para respetar estos espacios. Cada quien podemos poner un granito de arena para la conservación de estas hermosa tortugas marinas que, además, forman parte importante del equilibrio en el ecosistema.

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Fuente: Colabora UNAM en programas de conservación y recuperación de la tortuga marina (Milenio)
Foto: Frank Black Noir/(cc)by