Hamburguesa de carne de laboratorio está lista para ser probada

Catalogada como una exquisitez gastronómica, la hamburguesa de cinco onzas que el doctor Mark Post ha creado, pretende cambiar la forma de pensar de algunas personas sobre la alimentación.

La hamburguesa, hecha a partir de pequeños trozos de tejido muscular de carnes cultivadas en un laboratorio, va a ser probada en un próximo evento en Londres y busca demostrarle al mundo (y a futuros inversionistas) que la carne in vitro es una realidad.

Post, médico y profesor de fisiología de la Maastricht University en los Países Bajos, quiere mover el paradigma desde un asentado “esto nunca va a funcionar” a un “bueno, funcionó, pero se necesita dinero para seguir la investigación”.

Mientras Post declaraba esto, un técnico al final del pasillo trabajaba en un laboratorio con incubadoras llenas de contenedores de plástico que sostenían un líquido rosáceo donde miles de millones de células crecían a partir de un tipo celular particular obtenido del cuello de las vacas que se encuentran en los mataderos.

La idea de crear carne en un laboratorio -tejido animal real y no un sustituto en base a soja u otras fuentes de proteínas- existe desde hace décadas. Los argumentos a favor son muchos, abarcando tanto el bienestar animal como el del medio ambiente y los consumidores.

Un estudio de 2011, publicado en la revista Environmental Science and Technology, mostró que la producción de carne cultivada reduce drásticamente el consumo de agua, tierra y energía, además de las emisiones de metano y otros gases de efecto invernadero, si se la compara con la producción tradicional de carne y la gestión de mataderos, cuidado del ganado, etc.

Estos argumentos medioambientales sólo ganan fuerza cuando la demanda mundial por carne aumenta a medida que las clases medias aumentan, tanto en China como en otros lugares del planeta.

Post es uno de los pocos investigadores abocados a este tema en el que ha logrado avances significativos gracias al uso de células madre, las células precursoras que tienen el potencial de transformarse en otras especificas como de tipo muscular, por ejemplo, y las técnicas desarrolladas para el crecimiento de tejidos y órganos, campo que se conoce como ingeniería de tejidos.

Aún así, cultivar carne en un laboratorio tiene sus dificultades y sus problemas monetarios. La hamburguesa de Post consiste de unas 20.000 delgadas tiras de tejido muscular cultivado. Post ha conducido algunas pruebas informales de sabor, diciendo que incluso sin grasa, el tejido “sabe razonablemente bien”. Para el evento de Londres planea aderezar la carne sólo con sal y pimienta.

Pero la carne se produce con materiales que incluyen serum fetal de ternero, que se usa como el medio en el cual crecen las células, el cual eventualmente debe ser reemplazado por materiales similares que no sean de origen animal. A esto se debe agregar el costo de la hamburguesa, 250.000 euros o 325.000 dólares, donados por un benefactor que permanece anónimo. Manufacturar esta carne a gran escala para que pueda competir con la carne convencional disponible en un supermercado es algo que todavía se encuentra a una gran distancia.

Las preguntas sobre la seguridad de este producto también abundan, a pesar que Post y colegas afirman que la carne cultivada es tan sana, o incluso más, que la carne convencional. Incluso dicen que podría ser más saludable.

Para Gabor Forgacs, investigador de la Universidad de Missouri y fundador de Modern Meadow, una compañía que quiere desarrollar y comercializar carne cultiva, los obstáculos son algo que está presente en el inicio de cualquier emprendimiento, pero sabe que a medida que avancen las investigaciones los costos bajaran y el acceso será mayor.

Por el momento, y con el uso de bioimpresión 3D, Modern Meadow está enfocado en la creación de cuero cultivado.

Forgacs esgrime que si el mundo se puede convencer de que es posible crear cuero cultivado, será más sencillo convencerlo de que se puede fabricar carne. ¿Tú qué opinas?

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Fuente: Building a $325,000 Burger (The New York Times)