Dime en qué estación del año naciste y te diré qué enfermedad tendrás

Es conocido que las distintas estaciones del año influyen en la salud con agravamientos de alergias o modificación de ciertos estados de ánimo. Lo que no se sabía, hasta ahora, es que la fecha del nacimiento puede dejar una impronta para toda la vida.

 

 

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Imagen: Getty

En general, las temperaturas cálidas, el tiempo suave y la luz natural abundante, son estimulantes, fomentando un talante expansivo y alegre, mientras que el frío, las jornadas nubladas y cortas, el mal tiempo y los días destemplados son desalentadores: tendiendo a favorecer la tristeza, la desgana y el decaimiento.

 

Lo que hasta ahora se desconocía es que nacer durante una u otra temporada puede dejar una impronta para toda la vida, en cuanto a la propensión a padecer ciertos trastornos psicológicos, como la depresión.

 

La investigación, efectuada en crías de ratón y publicada en la revista 'Nature Neuroscience', aporta una de las primeras evidencias de la huella biológica que dejan las estaciones en los relojes biológicos en los mamíferos, y probablemente en la gente.

 

Los ratones de laboratorio son considerados como un modelo fiable para entender cómo funcionan y responden el cuerpo y la mente humanos. No sólo comparten la gran mayoría de los genes con las personas, sino además muchos mecanismos psicológicos.

 

Cada función mental está localizada en una región cerebral, y relacionada con determinadas estructuras neurológicas, que son las mismas, tanto en los ratones como en la gente.

 

Por eso, los resultados obtenidos en roedores de laboratorio en el estudio -impulsado por el profesor de Ciencias Biológicas de la UV, Douglas McMahon- también pueden ser válidas para los seres humanos y aplicables a las personas.

 

Los científicos observaron a una serie de crías de ratón desde el nacimiento hasta el destete en ciclos de luz artificiales que simulaban las condiciones del invierno y del verano. Después fueron mantenidos en el mismo ciclo o en el opuesto durante 28 días y, cuando maduraban, los roedores fueron situados bajo una oscuridad constante observándose sus patrones de actividad.

 

Los animales nacidos en la época invernal evidenciaron una ralentización de su período de actividad diaria, independientemente de si habían estado en un ciclo de luz de invierno o habían cambiado al ciclo de verano tras ser destetados.

 

También se observó una ralentización de los relojes biológicos, clave del cerebro en los ratones nacidos en invierno, en comparación con aquellos venidos al mundo en verano.

 

Los resultados mostraron que la llamada 'impronta estacional' afecta tanto a la conducta de los animales como al reloj biológico clave de sus cerebros, y que al avanzar la vida, tiene efectos drásticos sobre la reacción del reloj biológico ante los cambios de estación a lo largo de cada año, según los expertos de la UV.

 

"Los ratones que crecen bajo el ciclo invernal muestran una respuesta exagerada al cambio de estación, que es muy parecida a la de los seres humanos que sufren el denominado trastorno afectivo estacional (SAD, por sus siglas en inglés)", ha explicado el doctor McMahon.

 

CAMBIO DE ESTACIÓN, CAMBIO DE ÁNIMO

Su hallazgo podría ayudar a explicar el que las personas nacidas en invierno tengan un mayor riesgo de padecer trastornos como incluyen el SAD, la depresión bipolar y la esquizofrenia.

 

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