¿Qué pasa con los vegetales transgénicos en México?

En el mes de abril, varias organizaciones a favor del campo mexicano se unieron para impedir la aprobación de más trangénicos en México

Trans.. ¿qué? Seguramente la palabra transgénico nos es conocida porque en los últimos años la hemos escuchado  constantemente en los medios por la polémica que conllevan.

Se les llama transgénicos a los organismos genéticamente modificados, es decir,  seres vivos que han sido transformados a nivel genético. La variación se puede dar al manipular sus propios genes o bien, insertando genes de otro organismo, con el objeto de transmitir las características deseables de uno a otro.

Y ¿Cuál es el problema con querer tener vegetales supuestamente mejores vegetales? Bueno, que por una parte, existe incertidumbre respecto a las consecuencias que puedan tener en el cuerpo humano, pues hace  apenas  20 años se creó el primer organismo genéticamente modificado. Además, los cultivos sembrados transgénicamente también incluyen el uso de pesticidas químicos, mismos que son tóxicos y permanecen en los vegetales al momento de consumirse.

Por otra parte, los precios de los productos transgénicos se pueden disminuir por su producción en serie y porque al hacer los cultivos más resistentes disminuyen las pérdidas de cosecha por factores climatológicos. Todo esto representa quitarle oportunidades al campo mexicano de vender su cosecha, además de que en México, tenemos exceso de mano de obra, de hecho si contáramos con alternativas laborales para los productores tal vez se disminuiría la migración.

Por otra parte, en nuestro país desde la época prehispánica se desarrolla el sistema agropecuario conocido como “milpa” en el cual conviven con el maíz una serie de productos como el frijol, la calabaza, hierbas como quelites, flores. Este sistema tiene múltiples ventajas, entre otras logra un equilibrio que ayuda al control de plagas de forma natural, dota de alimentos variados a la población y permite conservar la biodiversidad.

Para poder preservar el trabajo de los campesinos y los vegetales sembrados sin tóxicos que dañen la salud, el país necesita políticas públicas que favorezcan el desarrollo del campo y eviten que dependa de las empresas multinacionales.

En el pasado mes de abril, varias organizaciones como Greenpeace y Semillas de Vida entregaron una carta a la Comisión de Agricultura,  y se entrevistaron con los diputados para exigir que se rechace la Ley de Variedades Vegetales.

Ésta, es un proyecto que plantea la privatización de las semillas, a las que considera como “bienes privados” al servicio de las multinacionales como Monsanto. No respeta  las prácticas ancestrales de intercambio de semillas entre campesinos, aumenta la dependencia del campo a las empresas que detentan las patentes y mina la biodiversidad.

La reforma que se estaba planteando hacer a esta ley iba contra los derechos de los agricultores y pueblos indígenas; y sólo favorece los derechos de propiedad intelectual de las empresas, pues implica que el gobierno mexicano siga autorizando siembras experimentales en varios estados del país.

La buena noticia es que hace un par de semanas y  gracias a la presión de éstas organizaciones,  se detuvo la aprobación del dictamen de reforma a la  Ley de Variedades Vegetales.

Esperamos ésta restricicción se mantenga e impida que lleguen más cultivos transgénicos a México,  ojalá se logre presionar al gobierno para que retire este tipo de siembra en el país, pues desgraciadamente aún continúa la aprobación de siembras piloto en lugares como Tamaulipas. Ojalá  tomemos ejemplo de países de Europa y América que ya están logrando mantener su territorio libre de estos sembradíos tóxicos para la población.

Fuentes: Resumen de la situación actual de los transgénicos en México (Canal azul 24)

Campesinos y académicos piden suspender aprobación de Ley de Variedades Vegetales (La Jornada)