Uriarte y Benítez polemizan por HidroAysén

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La ex ministra de Medio Ambiente de la ex presidenta de Chile, Michelle Bachelet, Ana Lya Uriarte, señaló al final del mandato de la presidenta, el proyecto de HidroAysén estaba reprobado, lo que inmediatamente generó anticuerpos al interior del gabinete de Sebastián Piñera. Uriarte dijo a Radio Cooperativa que “como estábamos en el Gobierno cuando ingresó el proyecto el 2008, los servicios públicos con competencia ambiental durante nuestro Gobierno pudieron hablar, pudieron hacer sus observaciones técnicas, pese a las descalificaciones de la empresa y de los empresarios y pudieron decir claramente que este proyecto no es viable ambientalmente para Chile”.

Luego agregó: “La tramitación del proyecto HidroAysén comenzó el 14 de agosto del 2008 y los resultados saltan a la vista respecto sobre como le fue durante el Gobierno de la Presidenta Bachelet: 3.000 observaciones a fines del 2008 y 1.100 observaciones hechas por los servicios públicos con competencia ambiental en 2010, es decir es un proyecto que presenta dos problemas irremediables”.

“Los daños ambientales que provoca el proyecto son irreversibles, una vez que se construyan las represas, que se inunden las hectáreas que se van a inundar, la intervención es irreversible. Sumado al impacto en nuestros ríos, en lo económico social, realmente son problemas estructurales que no salvará nunca”.

Pero eso no fue todo, ya que además cuestiona al presidente Piñera, señalando que “ahora, cómo pudieron luego durante el gobierno del presidente Piñera, revertirse informes técnicos respecto a los problemas del proyecto HidroAysén, eso hay que preguntarle al presidente Piñera”.

Frente a estas declaraciones, la actual ministra del Medio Ambiente, María Ignacia Benítez, salió rápidamente a contestarle a su predecesora: “Me parece súper curioso lo que ella dijo, porque en el año 2008 cuando el proyecto ingresó bajo su administración como ministra de Conama, en algún momento el proyecto se dijo que podía faltarle información relevante y esencial. Y sin embargo, siguió su curso”. Y remató: “Si era así, no sé por qué no lo rechazó en su momento. Después el proyecto fue completando la información, tal como pasa en todos los procesos de evaluación ambiental, hasta finalmente completar los plazos en los cuales tocaba la votación”.

Fuentes: Radio Cooperativa y La Tercera