Baños ecológicos: hacerse cargo de la caca

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(cc) halperin_kuhns

Como explicó Juan Carlos Bodoque en el especial La Ruta de la Caca de 31 minutos, al tirar la cadena del WC el camino excremental recién comienza. Desde el wáter y hacia delante, la caca atraviesa cientos de kilómetros para finalmente ser separada del agua en una planta de tratamiento sanitario. Ahí sale, por un lado, agua más o menos limpia para regadío o para ser devuelta al mar, y por otro lado, una enorme cantidad de desechos que son almacenados en depósitos putrefactos. Pura contaminación.

Por otro lado, la idea de que para defecar hay que sentarse en un recipiente de loza o porcelana, con olor a desinfectante, es también sospechosa. ¿Por qué la caca tiene que caer sobre un recipiente blanco con agua? ¿Por qué no usar otro tipo de baños? ¿Qué tiene de raro acuclillarse para cagar?

Hay una enorme variedad de opciones para hacerse cargo de la caca. La letrina vietnamita, por ejemplo, es una caja de unos 300 litros sobre la cual se pone un piso de concreto o madera. Encima hay que construir una casita para mantener la privacidad, además de hacer el agujero y los espacios para apoyar los pies. También se deja un recipiente con cenizas en el baño. Cada vez que alguien defeca, espolvorea cenizas sobre las heces para que se sequen y deje de ser atractivo para las moscas. Con el tiempo, se cambia el recipiente y se usa la caca como abono en las cosechas.

Asimismo, en vez de gastar 5 ó 6 litros de agua cada vez que se orina, se puede hacer abono. Guárdela, combine cada litro de orina con tres de agua y listo, váyase a regar las plantas. Recordemos que con la invención del inodoro y la lavadora, los litros de agua que consume una persona al día llegaron a más de 100.

Pensados especialmente para sectores rurales, los sanitarios secos –como el vietnamita- contribuyen no sólo ahorrando gastos en su instalación y mantenimiento, también son los mejores generadores de abono natural. Después de un año, las fecas mezcladas con tierra y cenizas se pueden retirar y usarse como fermento para árboles y plantas, que, demuestra la experiencia, crecen mucho mejor.

Lo terrible de la sociedad moderna es que muchas de estas cosas no se pueden hacer. Vivir en un departamento de una gran ciudad imposibilita toda iniciativa de hacerse cargo de los desechos propios. Pero si hay dónde, a partir de la página 27 de este libro hay varios tipos de baños ecológicos que puedes armar.

También puedes encontrar información de baños secos y sus posibilidades en este documento del blog Árbol de la Vida, en el blog InodoroSeco, en Rincones del Atlántico y en este documento.