Los beneficios del Slack line

En el Cuerpo Sustentable de esta semana, queremos que conozcas al Slack line o cuerda floja. Para practicarlo necesitas concentración y aire libre. Comenzó en los años 80′ en el valle del Parque Nacional de Yosemit, cuando los escaladores de la zona lado llegaban a la cima de la montaña y debían cruzar a la siguiente. Para eso ataban sus cuerdas entre dos árboles y hacían equilibrio para pasar. Así llegó a convertirse en una disciplina conocida en todo el mundo.

Pero ya antes, en los 70′, un francés y sus amigos amarraron una cuerda entre las Torres Gemelas y caminaron a través de ellas. Hay un documental que muestra estas imágenes.

En noviembre de 2009 se hizo el primer campeonato de slakeline en Chile, se inscribieron 14 competidores que tuvieron que avanzar doce metros a un metro y medio de altura.

Para practicarlo, sólo necesitas una cinta plana de nylon de entre 2,5 a 7 centímetros de ancho, mucha concentración y aire libre, generalmente se practica sobre pasto o arena. Lo mejor es mantener la vista fija al frente y hacer equilibrio con los brazos para no caer. Si estás relajado, te resulta mucho mejor que en un día de preocupaciones o estrés. Si estás pensando en otra cosa mientras caminas, te caes. Por eso es un buen ejercicio para desconectarse y estar un rato con uno mismo y la cuerda.

Los profesionales hacen piruetas y posiciones de yoga en la cinta, además pueden caminar a cientos de metros sobre el suelo, cruzando acantilados y ríos. Christian Schou es el slacker con el récord de altura, caminó a 1000 metros del suelo en Kjerag Noruega, en 2006.