Polen, suplemento alimenticio

Sin duda el polen en primavera puede ser la peor pesadilla de muchas personas alérgicas, pero tras él hay una realidad asombrosa. El polen es un polvillo muy fino producido por las flores y que recogen las abejas con sus patas, lo humedecen con néctar y le dan forma de pequeñas bolitas que llevan a sus colmenas para alimentarse, colaborando así con la polinización de plantas y árboles.

Este polen es recolectado por el hombre mediante una especie de trampa que se coloca en las entradas de la colmena, con el fin de ser comercializado como complemento alimenticio, ya que este contiene vitaminas A, B2, B6, C, D y E. Además posee 10 aminoácidos esenciales: felilalanina, alanina, arginina, serina, tirosina, metionina, cistina etc. Y sales minerales como potasio, calcio, magnesio, fósforo y hierro.

La riqueza de este producto natural hace que sea un estupendo complemento alimenticio y un remedio eficaz contra la anemia perniciosa, que aumenta los glóbulos rojos. Además disminuye el estado de ansiedad, irritabilidad y desequilibrio psiquiátrico, aumenta la potencia sexual, ayuda a combatir el insomnio, la gripe, el sarampión, trastornos urinarios, anemia, afecciones cardíacas, reumatismo, estreñimiento crónico, falta de apetito, desnutrición, fatiga ocular, depresión, alcoholismo, afecciones de vejiga y riñón, genera y aumenta la presencia de hormonas y regula la secreción de las glándulas endocrinas.