Las exitosas Bicicletas de Providencia

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Por Natalia Pizarro y Constanza Carmi

Pensaron que se las iban a robar, que pronto se revenderían en todos los Mercados Persa de Santiago, que iban a aumentar los accidentes y que nadie respetaría el sistema. Pero se equivocaron, el sistema creció rápidamente, la gente cuida las bicicletas y se responsabiliza por ellas.

La imagen del ejecutivo de terno y casco pedaleando por las ciclovías de Providencia se hace cada vez más común. Con sólo $1.000 pesos mensuales, cada vez más gente, tanto de la comuna como de otros sectores, se inscribe para cambiar el auto por una de estas particulares bicicletas azules.

Su historia

La idea surgió luego de que Ana María Fernández y Daniel Pavez asistieran a un seminario sobre el uso de las bicicletas. Entonces, uno expositor Español comenzó a hablar sobre los problemas de las bicicletas públicas en España.

No conocían el sistema, pero entendieron la estructura, analizaron los problemas aplicándolos al caso chileno, y después de un año de reflexiones, presentaron el proyecto y resultó.

En septiembre de 2008 empezaron con apenas cuatro estaciones de bicicletas, unos meses más tarde aumentaron a seis y hoy ya tienen diez. “La idea ha sido ir poniendo estaciones en punto estratégicos, donde hayan bancos o donde el transporte público no llegue bien”, explica Daniel Pavez, Jefe de Servicios de las Bicicletas Públicas.

El servicio es prácticamente gratuito, con sólo $1.000 pesos se puede usar la bicicleta por un mes, durante una hora cada viaje, pero todas las veces que quieras. Además, está pensado para que todos puedan usarlo, mujeres, niños y ancianos. De hecho tienen usuarios con edades desde los 14 a los 80 años.

Hoy, con 5.000 inscritos y cerca de 10.000 viajes diarios, el sistema es todo un éxito. La gente lo ha recibido muy bien y hasta le tiene cariño al sistema: “Hay un gran nivel de internalización, la gente habla de sus bicicletas, eso nos llamó mucho la atención”, cuenta Daniel.

Es tanto el respeto que la gente ha mostrado por el sistema que incluso los ayudan a recolectar las bicicletas que se han perdido. Ya es normal recibir llamados dando aviso de bicicletas abandonadas o denunciando algún mal uso. Gracias a esto, los responsables son borrados del sistema y no pueden seguir usándolas.

El servicio, unido al aumento de las bicicletas en general, ha logrado también que los conductores cambien. En los tramos donde circulan muchas bicicletas los automovilistas ya están entendiendo que deben ser más cuidadosos y bajar la velocidad.

Proyecciones

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Varias veces al día se realizan ajustes a las bicicletas en la misma Municipalidad

Su peak de uso es entre octubre y noviembre, bajan en diciembre porque la temperatura sube mucho. Aunque este mes están más bajos, la idea es seguir ampliándose. En marzo quieren aumentar a 15 estaciones que tengan 150 bicicletas más. Así incrementarán los viajes hasta un punto cercano al máximo óptimo para el rango de usuarios que tienen, y subirán hasta en un 50% de los viajes.

Son un ejemplo para otros que quieren implementar sistemas similares porque en 120.000 viajes sólo tuvieron siete accidentes. Por eso fueron invitados a Bogotá a presentar este sistema y ver si hay opción de implementarlo en la capital colombiana. En esa ciudad recién sacaron una ordenanza municipal que permite las bicicletas públicas. La comuna de Santiago también quiere abrir una licitación y les pidió ayuda a las bicis de Providencia para ello.

Otros sistemas similares

En más de 107 ciudades, que corresponden a 23 países, se han establecido sistemas de bicicletas públicas para el transporte de los habitantes. El precursor fue Holanda en 1964 con las White Bikes (bicicletas blancas), diseñada por jóvenes holandeses que proponían un nuevo sistema de transporte interurbano. Luego llegaron otros ejemplos:

En México se implementará en febrero un sistema similar al de Providencia. Pondrán a disposición de la gente el arriendo de 1.114 bicicletas repartidas en 84 estaciones. Eso permitirá que 24.000 personas usen este medio de transporte para moverse en tramos cortos de la ciudad.

Los habitantes del DF podrán comprar una tarjeta que cuestas 22 dólares anuales para que retiren las bicicletas durante todo el año. Quieren que los vecinos usen las bicicletas para hacer trámites en el centro sin usar transporte colectivo. Eso aumentará 5% el uso de la bici entre los mexicanos y significarán 9.000 viajes diarios.

En 2007 Barcelona comenzó un plan igual al de Providencia. Pusieron a disposición de los catalanes 3.000 bicicletas que funcionan de la misma forma, con estaciones donde se las recoge cada vez que necesitan hacer tramos cortos y así evitan usar el auto, el bus o el metro para trasladarse.

Deben pagar anualmente 24 euros para acceder al servicio. Pueden usar la bicicleta durante 30 minutos, eso supone que la misma bici realiza entre 10 y 15 viajes diarios, es decir, entre 70.000 y 80.000 desplazamientos gracias a este sistema.

En Francia las ciudades de Lyon y Rennes, tienen bicicletas disponibles en estacionamientos fijos en distintos puntos del centro, gestionada a través de una tarjeta que se paga anualmente, como todos los otros sistemas. Pero hay más: Copenhague, Tel Aviv, París, Madrid, Nueva York, Londres, Washington, Sevilla, Milán y Buenos Aires también optaron por los beneficios de las bicis.

Busca más información sobre las estaciones y la forma de inscribirse en www.bicicletaspublicas.cl.

Aquí te dejamos un video donde Daniel Pavez, Jefe de Servicios y creador del proyecto, nos cuenta algunas de sus impresiones sobre el sistema.