Operación Match, la primera red social de citas de la historia

Te presentamos al Tinder de los años 60.

Nunca había escuchado hablar de Operación Match, y ahora que conozco el proyecto, celebro que haya existido. Se basaba en un cuestionario de 150 preguntas: el primer programa de computadora para citas amorosas en la historia, el antecedente de Tinder y las otras redes sociales/apps que usamos hoy en día (incluida esa que nos ayuda a ligar con barbones).

Fue diseñado en la Universidad de Harvard por un grupo de estudiantes de matemáticas. Uno de ellos, Jeff Tarr, habló recientemente a la BBC sobre su proyecto de entonces:

Lo que lo desencadenó fue que necesitábamos salir con chicas. Pensamos que sería divertido conocer mujeres de esa forma y hacer un gran experimento social.

Así fue como Tarr y compañía formularon un cuestionario y lo dieron a responder a hombres y mujeres, para lograr emparejarlos mediante el procesamiento de datos.

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© Hello Giggles

Hablamos de un tiempo en que nadie poseía una computadora en casa. De hecho, Jeff y sus colegas tuvieron que rentar una máquina por 100 dólares la hora, y así fue como procesaron los miles de cuestionarios que los estudiantes habían respondido.

Edward Reingold, quien en junio de 1966 tenía 20 años y estudiaba en la Universidad de Chicago, dice que las preguntas procuraban crear un perfil de quien las respondía.

Había preguntas sobre características físicas —como altura y peso—, demográficas —como dónde vivía—, académicas —qué estudiaba, cuáles fueron los resultados de sus exámenes—; también algunas sobre las metas, sobre lo que uno estaba buscando, además de las de tipo de perfil psicológico.

Hombres y mujeres de diferentes partes de los Estados Unidos esperaron con ansias los resultados de la Operación Match. Entre ellos estaba Edward. Fue así como conoció a Ruth Noffman en una cita a ciegas, sin que ninguno de los dos hubiera visto ni siquiera una foto del otro:

Para mí, era interesante pues nunca había salido con mujeres que me causaran admiración por su intelecto y ella que me impresionó mucho.

Lo curioso era que sus padres siempre le habían advertido que nunca dejara que un hombre supiera cuán inteligente era, que pretendiera que era boba, porque si no los iba a asustar.

Conmigo fue exactamente lo opuesto: a mí me cautivó su brillantez académica y su encanto.

El programa llegó a tener más de 90 mil estudiantes inscritos. Luego Jeff y sus amigos crecieron, se dedicaron a otros proyectos. Operación Match dejó de llevarse a cabo. Pero, en su tiempo, podría decirse que funcionó.

Hoy, que además de Tinder tenemos muchas opciones para ligar con ayuda de la tecnología, y que incluso comentamos las matemáticas del amor, es interesante identificar este viejo proyecto de los 60 como el predecesor de nuestros hábitos actuales de ligue.