¿Estar en forma en tu boda? 10 consejos para no colapsar

Una de las primeras cosas que hacen las novias cuando reciben el anillo de compromiso por parte de su prometido es verse en el espejo y decirse: “Tengo que bajar de peso”.

Una de las primeras cosas que hacen las novias cuando reciben el anillo de compromiso por parte de su prometido es verse en el espejo y decirse: “Tengo que bajar de peso”.

La motivación proviene de pensar que su peso actual no es el indicado, que se ven mal y que deben modificar a toda costa la manera en la que se ven por que viene “el día más importante en sus vidas”, quieren recordarse delgadas en sus fotografías, quieren ser perfectas, no quieren tener fallas. A veces es tanta la obsesión que más que ir disfrutando la planeación, se van estresando por cada día que pasa y no logran llegar a su objetivo traducible en kilos.

Cuando me casé, yo también quería bajar los 15 kilos extra que me agobiaban y verme increíble en mis fotos, cuando finalmente me detuve y me puse a pensar que lo más increíble que iba a pasar el día de mi boda sería casarme con el hombre que sería mi compañero de vida, que estaría acompañada por todos mis amigos y familiares y que finalmente, empezaría el resto de mi vida.

Así que, en un intento por que ustedes sean más felices en la planeación de su boda y dejen de preocuparse por los gramos en su cuerpo, les hice una lista de 10 cosas a recordar cuando nos veamos al espejo.

1-. Quiérete como él a ti

Tu novio ya te quiere como eres, en vez de enfocarte en todo lo que odias de tu cuerpo, pregúntale a tu novio todo lo que ama de él y te sorprenderás.

2-. Jamás te verás tan hermosa como el día de tu boda

Y eso no depende de los kilos o maquillaje que traigas puesto, dependerá de la felicidad que irradies desde dentro por unir tu vida a quien amas. Concéntrate en exteriorizarla.

3-. Los kilos van y vienen, el vestido no

Si quieres ponerte más en forma para tu boda, no hay quien se pelee por ello, pero recuerda que la talla del vestido que elijas debe ser fiel a tu complexión real. Podrán hacerse ajustes de centímetros, pero no se puede cambiar todo un vestido de tallas.

4-. Prepárate para el estrés

El enemigo número uno en la educación alimenticia de todos es el estrés. Hay quienes comen de más, hay quienes de menos; lo importante es nunca saltarte las comidas, siempre comer raciones normales, agregar verduras a tu alimentación y no malpasarte.

5-. Elije un vestido que presuma tu cuerpo, en vez de que lo aprisione

En el universo de los vestidos de novia, hay muchísimos vestidos para cada tipo de cuerpo. A veces nos vamos por los que son más bonitos, pero no siempre los más adecuados para nuestra complexión ni altura. Al elegir tu vestido, haz un balance entre la forma de tu cuerpo y tus gustos personales.

6-. Zipper, Cintas o Botones

Hay tres maneras de cerrar un vestido de novia, zipper, cintas o botones. Si crees que tu peso pueda variar mucho desde que compras el vestido hasta tu boda, elige un vestido de cintas.

7-. Confía en los Profesionales

Nadie como una profesional de los vestidos de novia para decirte lo que mejor te va. Nada como un nutriólogo para ayudarte a comer más y mejor 🙂

8-. No seas tan dura contigo

La perfección no existe, así que no dediques todas tus energías en controlar cada caloría. Disfruta la vida, y ten días para sólo comer helado de chocolate y galletas, la vida te lo agradecerá.

9-. Sacúdete

Baila, corre, nada, haz yoga, ayuda a tu cuerpo a mejorar su condición pensando no en verte mejor, sino en aguantar más en la pista. Éste es un enfoque menos rudo y más amigable con tus curvas.

10-. Relájate

El día de tu boda es un día muy importante, pero es más importante quererse y respetarse con defectos y virtudes toda la vida.