¿La literatura “soft porno” está revolucionando el sexo?

Con 31 millones de copias vendidas en menos de cinco meses , ‘Cincuentas sombras de Gray’ y las dos secuelas de la escritora británica, Erika Leonard Jamesse, se hantransformado en todo un fenómeno.

Con 31 millones de copias vendidas en menos de cinco meses , ‘Cincuentas sombras de Gray’ y las dos secuelas de la escritora británica, Erika Leonard Jamesse, se hantransformado en todo un fenómeno.

Según Randon House Mondadori, su editorial, es la novela británica más vendida de todos los tiempos, sin embargo, aún estánn a un par de años luz de conseguir los 375 millones de ejemplares vendidos de la saga de Harry Potter.

Lo que sí es indiscutible es que a partir del lanzamiento de la primera parte de la trilogía de ‘Gray’ (junio 2011) la fiebre por los libros de corte “Soft porno” quedó declarada, inundado editoriales con títulos como: ‘La sumisa insumisa’ , de Rosa Peñasco; ‘Treinta noches con Olivia’ , de Noe Casado; ‘Los amantes’ , de Pierre Bisiou; ‘En aguas profundas’ , de Karin Kallmaker.

Por su parte,‘No te escondo nada’ de Sylvia Day, primer libro de una trilogía que triunfó en Amazon, ya está compitiendo con la obra de E. L. James. Mientras que en octubre llegará ‘Indiscreción” , de Charles Dubow, pretende subir la temperatura, enfocándose en “aquellas mujeres que quieren más”, aseguran.

Como alguna vez les contamos, ‘Cincuentas sombras de Gray’ , cuenta la relación entre el misterioso multimillonario Christian Grey y la virginal Anastasia Steele. Sin embargo, detrás del sexo explícito y el tono sadomasoquista, permanece el típico esquema fácil de digerir: protagonistas de clase alta, guapos, inteligentes con escenarios y vidas favorables y cómo no, un final feliz.

“Es literatura de evasión, si un millonario guapísimo encima te da unos revolcones de categoría… Todo es ideal”, explica Berta Noy, editora internacional de Espasa, agregando que “en estos libros hay una parte de ensueño, tienen la capacidad de hacernos soñar”.

Berta explica que el perfil del lector corresponde a mujeres entre 25 y 55 años y que este tipo de literatura  puede ayudar “a tirar los tabúes y los tópicos al váter (w.c) y nos dice que hagamos con nuestros cuerpos lo que queramos, siempre que no hagamos daño a nadie”.

El ‘soft porno’, ‘porno para mamás’ o ‘sadomasoquismo al estilo Disney’, como se ha llamado a este género,  es un tipo de literatura erótica, pero light.  Y ao jos de  la editora de Espasa “Es sexo para todos los públicos”.

La literatura romántica con buenas dosis de sexo es algo que siempre ha existido y resultado, Sin embargo  Berta Noy sostiene que “E. L. James es como Stieg Larsson a la novela negra. Un autor da en el clavo en el momento adecuado, y un libro convierte algo que siempre ha existido de forma tangencial en una moda”.

Del mismo modo apunta la sexóloga Pilar Cristóbal, quien explica que “este tipo de literatura siempre ha existido: ?El amante de Lady Chatterley’ fue un bombazo y se escribió en el siglo XIX”.

“Es literatura de peluquería, intrascendente, no se pide más que pasar un rato y distraerse –opina la sexóloga-. Está escrita con la misma simpleza de escritura, de personajes, de situaciones que la novela rosa”. En contraposición con este tipo de libros, Pilar Cristóbal recuerda obras como  ‘Nueve semanas y media’ ,”un canto al sadomasoquismo que termina bien, porque la chica se va, no se casa con él, como ocurre en ‘Las sombras de Grey’, que en realidad trata de una parejita que hace gracias antes de casarse. Es como lo de ‘A tres metros sobre el cielo’, que viene a ser lo mismo”.

En su opinión, este boom no responde a un motivo social, sino más bien editorial. No obstante, se dice que la trilogía de Grey ha hecho crecer las ventas en los sexshops de California y Londres un 30% y en la cadena de ferreterías más grande de la capital inglesa, se agotaron las sogas de algodón que se usan en la novela para las prácticas de bondage (ataduras).

¿Esta  tipo de literaturas en general, y trilogía de Grey en particular, ha ayudado realmente a despertar la imaginación sexual en las lectoras? ¿Desinhibirlas? ¿Convertirlas en mujeres sadomasoquistas?

Pilar Cristóbal no cree que todas las seguidoras de Grey se hayan convertido en masocas. “Es posible que el sadomasoquismo se haya colado en sus fantasías con este libro, pero eso no quiere decir que les guste que su novio saque un látigo”. ¿O sí?

¿Ya has incursionado en este tipo de literatura? ¿Qué opinas de este boom? ¿Incide en el despertar sexual de hoy?