El calor está golpeando con fuerza a varias zonas de Ecuador y las mascotas también podrían sufrir sus efectos. El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (INAMHI) alertó recientemente sobre el incremento de temperaturas y niveles extremos de radiación ultravioleta en provincias de la Costa y Sierra, donde incluso se esperan días con temperaturas superiores a los 30 °C y una fuerte exposición solar durante gran parte del día.
Frente a este escenario, veterinarios y organizaciones especializadas en bienestar animal recuerdan que los perros son especialmente vulnerables al calor extremo. Aunque muchos aman salir a pasear, correr o descansar bajo el sol, las altas temperaturas pueden provocar deshidratación, quemaduras en las patas y peligrosos golpes de calor.

Por eso, durante esta temporada, proteger a los peluditos implica mucho más que ponerles agua. Los expertos recomiendan modificar rutinas, adaptar espacios y prestar atención a señales que podrían alertar sobre un problema de salud.
Evita paseos en las horas más calurosas del día
Uno de los consejos más importantes de veterinarios y especialistas es evitar caminatas entre las 10:00 de la mañana y las 15:00 o 16:00 de la tarde, ya que durante ese periodo se registran los niveles más altos de radiación solar y temperatura ambiental.
En esas horas, el pavimento, las veredas y superficies de cemento pueden alcanzar temperaturas peligrosas para las almohadillas de las patas. Por eso, se recomienda sacar a los perros temprano en la mañana o después de las 17:00, cuando el clima comienza a refrescar.
Además, los expertos aconsejan hacer una prueba sencilla antes de salir: colocar la palma de la mano sobre el asfalto durante cinco segundos. Si el calor resulta incómodo para una persona, también puede afectar a un perro.
Agua fresca disponible todo el tiempo
La hidratación es clave para prevenir problemas durante el calor extremo. La American Veterinary Medical Association (AVMA) recomienda mantener siempre agua limpia y fresca al alcance de las mascotas y cambiarla varias veces al día para evitar que se caliente.
En jornadas muy calurosas, algunos especialistas sugieren colocar varios recipientes con agua en diferentes zonas de la casa para incentivar que el perro beba con más frecuencia. También recomiendan llevar botellas o recipientes portátiles durante paseos largos o viajes.
Refrescarlo sí ayuda, pero debe hacerse correctamente
Cuando un perro tiene mucho calor, mojarlo puede ser una buena idea, siempre que se haga adecuadamente. Veterinarios explican que no se debe usar agua extremadamente fría ni hielo directamente sobre el cuerpo, ya que el cambio brusco de temperatura podría afectar al animal.
La recomendación es utilizar agua fresca o templada y enfocarse en zonas estratégicas como:
- Barriga
- Cuello
- Axilas
- Parte interna de las patas
- Almohadillas

Estas áreas ayudan a liberar calor corporal de manera más eficiente. Toma en cuenta que puedes usar paños húmedos, pequeñas duchas refrescantes o alfombras frías para ayudar a disminuir la temperatura corporal después de los paseos.
El pelaje también necesita cuidados especiales
Otro de los puntos que más destacan los especialistas es el cuidado del pelaje durante el verano. Aunque muchas personas creen que rapar completamente a un perro ayuda a refrescarlo, lo recomendable según la Fundación Affinity es dejar unos 2 o 3 centímetros de longitud, ya que el pelaje también funciona como una protección natural frente al calor y la radiación solar.
Por eso, lo aconsejable es:
- Cepillar frecuentemente para retirar exceso de pelo muerto
- Mantener el pelaje limpio
- Realizar recortes moderados si un veterinario o peluquero especializado lo considera necesario
Mucho cuidado con el carro y los espacios cerrados
La AVMA insiste en que nunca se debe dejar a un perro dentro de un vehículo estacionado, aunque las ventanas estén parcialmente abiertas. La temperatura dentro de un automóvil puede aumentar rápidamente en pocos minutos y convertirse en un espacio peligroso e incluso mortal para las mascotas.
Del mismo modo, los expertos recomiendan evitar patios sin sombra, balcones cerrados o habitaciones donde el calor quede atrapado. Los perros necesitan espacios ventilados, frescos y protegidos del sol para descansar.

Menos ejercicio y más descanso
Durante días de calor extremo, los especialistas aconsejan reducir actividades físicas intensas, y es que, correr, saltar o jugar bajo el sol puede elevar rápidamente la temperatura corporal del perro y aumentar el riesgo de un golpe de calor.
Veterinarios también recomiendan prestar especial atención a cachorros, perros adultos mayores, mascotas con sobrepeso y razas como los pug, bulldog francés y shih tzu, ya que tienen más dificultad para respirar y regular el calor.
Las señales de alerta que podrían salvarle la vida
Reconocer un golpe de calor a tiempo es fundamental. Según veterinarios, algunos síntomas importantes son:
- jadeo excesivo
- babeo abundante
- encías muy rojas
- cansancio extremo
- debilidad
- vómitos
- dificultad para caminar
- desorientación
Si un perro presenta estas señales, los expertos recomiendan llevarlo inmediatamente a un lugar fresco y ventilado, mojar sus patas y abdomen con agua fresca y acudir de urgencia a un veterinario.
Ya lo sabes, en medio de las altas temperaturas y la fuerte radiación solar que atraviesa Ecuador, cuidar a los peluditos también se convierte en una prioridad. Pequeñas acciones como cambiar los horarios de paseo, mantener agua fresca disponible y ofrecer espacios ventilados pueden marcar una gran diferencia en su bienestar.
