El mes de abril en Ecuador no solo trae consigo la lluvia, sino también una de las fechas más esperadas por los trabajadores: el pago de utilidades.
Para muchas madres, este ingreso extra representa la oportunidad de saldar matrículas, comprar uniformes o simplemente fortalecer el ahorro familiar.
Sin embargo, surge una pregunta que llena de dudas y, a veces, de frustración: ¿Qué pasa si el padre de mis hijos recibe utilidades y no quiere entregarles lo que por ley les corresponde?
No estás sola en esta duda. La buena noticia es que la legislación ecuatoriana es sumamente clara y protectora con el bienestar de los menores de edad.
Aquí te explicamos, de forma sencilla y directa, cómo hacer valer este derecho sin morir en el intento.
Lo que dice la Ley: El famoso 5%
En Ecuador, el Código Orgánico de la Niñez y Adolescencia (CONA) y el Código de Trabajo establecen que el 15% de las utilidades de una empresa se divide en dos partes: un 10% que es para todos los trabajadores y un 5% exclusivo para quienes tienen cargas familiares.
Este 5% se debe “prorratear” (dividir de forma equitativa) entre todos los hijos que tengan derecho a pensión de alimentos.
Lo más importante que debes saber es que este valor es un beneficio adicional. No es un favor, ni depende de la buena voluntad del ex; es una obligación legal que se genera automáticamente si la empresa tuvo ganancias.
¿Cómo reclamar si hay una demanda de alimentos activa?
Si ya cuentas con una tarjeta del Sistema Único de Pensiones Alimenticias (SUPA), el proceso es mucho más transparente.
Las empresas privadas en Ecuador tienen la obligación legal de registrar en el SUPA los valores correspondientes a las utilidades de sus empleados que poseen juicios de alimentos.
Si el padre recibe sus utilidades pero no las ves reflejadas en el sistema, no necesitas iniciar un juicio nuevo. Puedes solicitar a través de tu abogado (o mediante un escrito simple ante el juez de la unidad judicial donde está el proceso) que se ordene la retención directa.
Esto significa que el juez le ordena a la empresa que descuente el valor proporcional de los hijos y lo deposite directamente en la cuenta SUPA.
¿Y si mi ex dice que la empresa “no dio utilidades”?
A veces, la falta de comunicación nos hace dudar. Pero en la era digital, la transparencia es tu mejor aliada.
Cualquier ciudadano puede verificar si una empresa generó utilidades consultando los formularios en la página del Servicio de Rentas Internas (SRI) o el portal del Ministerio de Trabajo.
Si la empresa reportó ganancias pero el alimentante asegura lo contrario, el juez puede solicitar una auditoría o un informe de la empresa para confirmar el monto real.
Motivación para mamá: ¡Toma el control!
Sabemos que enfrentar procesos legales puede ser agotador, pero recuerda que este dinero es un derecho de tus hijos para su desarrollo integral.
Las utilidades no son un “bono de buena conducta” para el padre, sino una forma en que la sociedad y la ley reconocen que los hijos también son socios en el esfuerzo laboral de sus progenitores.
Recuerda: El plazo máximo para que las empresas paguen utilidades es el 15 de abril. Si después de esa fecha no ves el movimiento en el SUPA, es el momento de actuar.
¡Tu voz es el motor que asegura el futuro de tus pequeños!
