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Solo 6% de inversión para el 50% del mundo: la salud femenina, el gran negocio ignorado que podría mover miles de millones

Un informe del World Economic Forum revela que la salud femenina capta apenas el 6% del capital privado en salud global. La cifra expone desigualdad estructural y un enorme potencial económico aún sin explotar.

Inversión en salud femenina
Inversión en salud femenina

Las mujeres y niñas representan casi la mitad de la población mundial. Sin embargo, en los últimos cinco años solo han recibido el 6% de la inversión privada global en salud. La cifra, contundente y difícil de ignorar, es el punto de partida del informe Women’s Health Investment Outlook 2026.

Más que una brecha financiera, el documento plantea que estamos frente a una ineficiencia histórica del mercado. La falta de inversión no solo limita la innovación médica, sino que también perpetúa desigualdades en resultados de salud, productividad y crecimiento económico.

Inversión en salud femenina
Inversión en salud femenina

Aunque las mujeres viven más que los hombres, pasan un 25% más de su vida en mala salud o con alguna discapacidad. Esta disparidad, según el informe, erosiona el bienestar individual y reduce la participación laboral y el rendimiento económico.

Un mercado grande, subcapitalizado y fragmentado

El informe introduce el Women’s Health Investment Index, una herramienta que analiza el flujo de capital privado entre 2020 y 2025. Los resultados muestran un mercado pequeño en escala, fragmentado en estructura y concentrado en pocas áreas.


Del total invertido en salud en ese periodo, la salud femenina recibió solamente el 6%. Pero cuando se observan únicamente las compañías dedicadas exclusivamente a salud femenina, el porcentaje cae a menos del 1% del financiamiento total en salud.

Además, el mercado se caracteriza por ser eminentemente temprano, porque el 50% de la inversión en empresas específicas de salud femenina se encuentra en etapas iniciales o de arranque, frente al 32% en el sector salud general. Esto sugiere dificultades para escalar innovaciones más allá de las primeras fases de validación.

Capital concentrado en tres áreas

El 90% del capital invertido en salud femenina se dirige a solo tres categorías: cánceres femeninos, salud reproductiva y salud materna.

Si bien estas áreas han logrado atraer inversión significativa, la concentración deja amplios espacios sin explorar. Condiciones que afectan a mujeres de manera específica, diferente o desproporcionada, como la endometriosis, el síndrome de ovario poliquístico (SOP), la menopausia o trastornos menstruales, representan menos del 2% del financiamiento identificado.

Inversión en salud femenina
Inversión en salud femenina

El informe subraya una clara desalineación entre la carga global de enfermedad y los flujos de capital. Por ejemplo, entre 2020 y 2025 la inversión identificada en salud cardiovascular femenina fue de menos del 0,01% del financiamiento total en esa área, pese a que la enfermedad cardiovascular es una de las principales causas de muerte en mujeres.

Ciencia con brechas y sesgo

El documento señala que la subinversión histórica tiene raíces estructurales. Hasta 1993, los ensayos clínicos en Estados Unidos no exigían la inclusión obligatoria de mujeres. Muchos estudios aún no reportan resultados desagregados por sexo.

La consecuencia es un déficit de evidencia científica en múltiples condiciones que afectan a mujeres de manera distinta. Esta falta de datos alimenta la percepción de mayor riesgo para inversionistas, generando un ciclo de subfinanciamiento.

Además, cinco condiciones: endometriosis, salud materna, síndrome premenstrual, menopausia y cáncer cervical, representan el 14% de la carga de enfermedad femenina, pero han recibido menos del 1% del financiamiento de investigación relevante en años recientes.

Inversión en salud femenina
Inversión en salud femenina

El ejemplo de lo que sí funciona

El informe dedica un caso de estudio a la fertilización in vitro (IVF), presentada como prueba de que la salud femenina puede convertirse en un mercado escalable y rentable cuando ciencia, regulación y reembolso se alinean.

Desde el primer nacimiento por IVF en 1978, más de 12 millones de niños han nacido mediante tecnologías de reproducción asistida. En 2024, el mercado global de reproducción asistida fue estimado en aproximadamente 13 mil millones de dólares, con un mercado direccionable con un potencial cercano a 32 mil millones.

Inversión en salud femenina
Inversión en salud femenina

Desigualdad geográfica

La inversión también presenta una marcada concentración regional. América del Norte y Europa dominan la actividad financiera, mientras que los países de ingresos bajos y medios están subrepresentados, a pesar de enfrentar mayores cargas de enfermedad en salud femenina.

El informe advierte que esta disparidad puede profundizar inequidades globales en acceso a innovación y atención médica.

Señales emergentes de crecimiento

A pesar de la brecha, el informe identifica señales alentadoras. En 2024, las startups (empresas jóvenes de base tecnológica) de salud femenina levantaron 2.600 millones de dólares, un aumento del 55% respecto al año anterior. Si se incluyen condiciones que afectan desproporcionadamente a mujeres, la cifra asciende a 10.700 millones.

Además, se destacan seis áreas con potencial de inversión: terapias oncológicas para mujeres, plataformas virtuales de salud femenina, monitoreo remoto materno, salud mental enfocada en mujeres, servicios de longevidad femenina y dispositivos wearables (dispositivos que se llevan puestos) para salud metabólica.

En el caso de cánceres femeninos, se registraron aproximadamente 650 transacciones entre 2020 y 2025, con 119 mil millones de dólares recaudados, convirtiéndose en el subsector más activo dentro de salud femenina.

Inversión en salud femenina
Inversión en salud femenina

No solo equidad: eficiencia económica

El informe sostiene que invertir en salud femenina no es únicamente una cuestión de justicia social, sino una decisión económica estratégica.

Boston Consulting Group estima que abordar adecuadamente cuatro condiciones en Estados Unidos, menopausia, osteoporosis, Alzheimer y enfermedad cardiovascular, podría desbloquear una oportunidad de más de 100 mil millones de dólares.

El documento concluye que la salud femenina representa un “white space”, es decir un espacio de oportunidad donde la alineación entre capital, política pública e innovación podría generar retornos financieros sostenibles y mejoras estructurales en resultados de salud.

Cuando casi la mitad de la población recibe solo el 6% de la inversión privada en salud, la brecha no es solo financiera. Es sistémica. Pero también, según el informe, es una de las mayores oportunidades económicas aún sin desarrollar en el sector sanitario global. La pregunta ya no es si la salud femenina es rentable, sino cuánto tiempo más el capital seguirá ignorando la mitad del tablero.

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