Con una energía que contagia alegría, solidaridad y motivación, Nadia Mejía, Miss Universo Ecuador 2025, vivió una mañana llena de emociones durante su visita a la Fundación Reina de Quito. Desde el momento en que cruzó las puertas del Centro Terapéutico hasta los abrazos espontáneos con los niños, la jornada fue una mezcla de ternura y compromiso social.
La visita de Nadia no fue solo un saludo protocolario, fue un puente entre mundos. Caminó por las instalaciones donde cada día se trabaja por una ciudad más humana, inclusiva y solidaria, con una sonrisa en el rostro y la curiosidad viva por conocer cada proyecto.
Junto a María Emilia Sánchez, la Reina de Quito actual, exreinas y los niños del Centro Terapéutico, la Miss vivió desde adentro el impacto real de la labor que allí se realiza.

Los niños del Centro Terapéutico la recibieron con entusiasmo, compartiendo risas, juegos y momentos que quedaron marcados en las cámaras y en el corazón de todos. La presencia de Nadia fue, sin duda, un rayo de luz para quienes conocen de cerca los desafíos del día a día, y una oportunidad para celebrar la inclusión y la diversidad.
“Aprender sobre el trabajo tan hermoso de la Fundación Reina de Quito, que dedica tiempo, amor y recursos para apoyar terapias, inclusión escolar y apoyo integral, me ha inspirado más de lo que puedo expresar”, escribió Nadia en sus redes sociales con palabras cargadas de emoción y gratitud.
Compromisos y sueños compartidos
Las palabras de agradecimiento no fueron unidireccionales. La Fundación, con orgullo y emoción, compartió en sus plataformas: “Hoy recibimos con enorme alegría a @nadia_mejia, Miss Ecuador Universo, en la Fundación Reina de Quito”.
Destacaron el recorrido de Nadia por el Centro Terapéutico, El Ropero y otras áreas clave, resaltando que su visita refleja el poder de las alianzas para seguir ampliando su propósito en Quito y en todo el país.

La cercanía de Nadia con los niños y el equipo de la Fundación marcó uno de los momentos más emotivos de la jornada. A través de sus redes sociales, Nadia destacó la inspiración que le dejó conocer de cerca el trabajo terapéutico, educativo y humano que se realiza con los niños, resaltando el valor del amor, la inclusión y el apoyo integral.
María Emilia también le dedicó unas palabras, en las que destacó la visita de Nadia y agradeció que se haya tomado un espacio en su agenda para conocer de cerca el trabajo de la Fundación. Señaló que “fue un honor compartir este espacio de solidaridad y cariño junto a una mujer que representa con orgullo a nuestro país. Momentos así nos recuerdan que cuando nos unimos, el impacto llega más lejos”.

Sabores de Ecuador en la capital
Como parte de su recorrido por Quito, y celebrando la diversidad cultural del país, Nadia también se dio un pequeño espacio para explorar la gastronomía del país.
En un restaurante de la capital, se atrevió a probar un chontacuro, el tradicional gusano amazónico. Entre risas y curiosidad, se ve que al principio le costó animarse, pero después del primer bocado no dudó en terminarlo con una sonrisa, sorprendida de su sabor.
Una visita para recordar
La visita de Nadia Mejía a la Fundación Reina de Quito fue un acto de amor, de inspiración y de compromiso. Desde las terapias hasta los abrazos, desde las historias compartidas hasta los nuevos proyectos que vienen en camino, la jornada fue una prueba de que cuando sumamos voces y corazones, el impacto llega más lejos.
