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No tenía para comprar tacos de fútbol, ahora es futbolista profesional y jugó en Qatar 2022

Carlos Martínez atravesó momentos muy duros en su niñez. En la actualidad, es la prueba de que los sueños se cumplen trabajando sin descanso por ellos.

No tenía para comprar tacos de fútbol, ahora es futbolista profesional y jugó en Qatar 2022

El futbolista Carlos Martínez fue uno de los 26 jugadores convocados por Luis Fernando Suárez para jugar con la selección de Costa Rica en la Copa Mundial de Fútbol de la FIFA Catar 2022.

Hace semanas atrás, el lateral de 23 años llegó junto a sus compañeros al país árabe. En su caso, se trataba de la primera vez que viajaba con el equipo nacional para participar en un Mundial.

Al final, la selección costarricense cayó ante Alemania en la fase de grupos de la competición, pero Martínez lo dejó todo durante su debut en el torneo de fútbol más importante del planeta.

Al final ver que el sueño se cumplió, me da mucha tranquilidad, poder hablar de eso no solo como aficionado sino como jugador”, dijo tras el Mundial a Espn.

No obstante, antes de cumplir este anhelo, fue un niño como muchos en Latinoamérica que atraviesan duros momentos por la pobreza de sus familias mientras intentan ser estrellas del fútbol.

La inspiradora historia de superación del futbolista Carlos Martínez

Carlos Manuel Martínez Castro nació el 30 de marzo del año 1999 en el sector de Santa Ana, en San José, Costa Rica. Es el tercer hijo de los nicaragüenses Marvin Martínez y Martha Castro.

Sus padres habían llegado desde León, Nicaragua, a la nación costarricense con sus retoños mayores apenas un año antes de su nacimiento en busca de una mejor vida para su familia.

Desde los cuatro años, Martínez ya jugaba al balompié junto a su hermano mayor. En una entrevista con Deportes Repretel, su madre recordó que su juguete favorito siempre fue el balón.

Yo creo que, desde chiquito, traía inyectado ya eso (su pasión por el fútbol)”, expresó Castro.

De acuerdo a La Prensa, debido a que su hogar quedaba frente a una cancha de fútbol, casi todas las tardes iba a jugar con su hermano y vecinos. Ahí fue donde descubrieron su talento.

A los 7 años, la Academia Costarricense de Fútbol Argentino (ACFA) le ofreció a la familia que entrenara en su academia de fútbol. Los Martínez Castro aceptaron la propuesta.

No obstante, empezar a jugar con un objetivo profesional no fue nada fácil. En su infancia, sufrió momentos complejos debido a las carencias económicas que afrontaba su familia.

A mí me daba pesar cuando él se iba con los tacos rotos, amarrados con los mismos cordones. A veces, algunos padres de familia le regalaban tacos”, contó su mamá a Deportes Repretel.

Algunos no le quedaban, entonces los cambiaba con otra persona que le quedaran”, recordó muy conmovida. “Los demás chiquitos ahí tenían (…). Nosotros, con costo, los de la escuela”.

En charla con La Prensa, Martínez también rememoró su niñez como “días difíciles” por los escasos recursos. “El fútbol era como una salida mía porque desde muy chiquitos vivíamos muchas dificultades”, dijo.

Éramos muy, muy pobres”, expuso. La familia, de acuerdo a La Nación, incluso sufrió el desalojo de su vivienda; en medio de todo, Carlos se dedicó a aprender y mejorar en el fútbol.

La trayectoria futbolística de Carlos Martínez

En la ACFA estuvo hasta que cumplió los 14 años. Luego, entró a la academia Wilmer López y ya formaba parte del equipo sub-15 del club Carmelita. Más tarde, jugó con el equipo sub-17.

A los 15 años, Martínez decidió hacer la prueba para la academia internacional de fútbol Aspire Football Dreams. Entre decenas de aspirantes, fue seleccionado y le dieron una beca hasta los 18.

Gracias a esto, estuvo aprendiendo y puliéndose como lateral derecho -posición que antes no le gustaba- durante poco más de dos años en las sedes de la academia en Senegal y Catar.

Tras cumplir los 18, en 2017, lo contrató su primer equipo por tres años: el Königliche Allgemeine Sportvereinigung Eupen (K.A.S. Eupen) de Bélgica, pero solo jugó un encuentro.

Más adelante, llegó al Herediano de Costa Rica cedido a préstamo. En este equipo, según ha contado en entrevistas, le fue muy mal pues apenas jugó unos minutos en medio año.

Decidió pedir el finiquito al K.A.S. Eupen y acabar con su pacto antes. En 2019, el club lo dejó libre y Carlos empezó a buscar un lugar en clubes costarricenses. Logró un contrato con El Guadalupe.

También en ese año lo llamaron de la selección preolímpica costarricense para jugar un encuentro clasificatorio para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

El sueño se cumplió

En 2020, Carlos entró al San Carlos, en la primera división. En aquella época, además fue convocado por la selección mayor de Nicaragua, pero decidió declinar en espera de ser llamado por Costa Rica.

Finalmente, en marzo de 2022, debutó con la selección tica en un partido de eliminatoria mundialista contra El Salvador. Meses después fue convocado por Costa Rica para Qatar 2022.

En su vuelta a su país natal de esa experiencia mundialista, dijo a Espn que tenía ofertas de dos de los clubes más importantes de su tierra: Liga Deportiva Alajuelense y el Deportivo Saprissa.

Al final, se decantó por el primero. El pasado 8 de diciembre se anunció su llegada al club con el que jugará hasta 2025. Con este acuerdo, no quedan dudas de que Carlos vive su mejor momento.

De acuerdo a La Prensa, la familia de Martínez sigue viviendo en Santa Ana, desde donde lo apoyan. Además de jugar, estuvo terminando el bachillerato y quiere estudiar en la universidad.

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