#Opinión Alberto Salcedo Ramos: ¡Respóndales a las víctimas!

Seguramente, señor cronista, usted solo se embarcará en lo que hacen los poderosos que tanto critica: en matar al mensajero, o a quienes presentaron las denuncias de acoso sexual

Por: Lux Lancheros @luxandlan*

Cuando "Las Igualadas" mostraron ocho denuncias de acoso sexual contra el cronista Alberto Salcedo Ramos, aunque lamentable, sabía que la respuesta del periodista iba a ser predecible: se iba a enfocar, como Ciro Guerra (quien está persiguiendo judicialmente a las periodistas que mostraron ocho denuncias documentadas y rigurosas) en atacar las formas en cómo fueron presentadas estas denuncias en vez de ir directo al problema, su comportamiento con cada una de las mujeres que en ese entonces trabajaban con él o eran sus estudiantes. #Opinión Alberto Salcedo Ramos: ¡Respóndales a las víctimas!

Eso sucedió hoy. El periodista les responde a "Las Igualadas" diciendo que eso fue un asalto y que la abogada fue la que pidió el testimonio, ya armado para que lo declararan culpable. Igual que los argumentos de Guerra. Se enfoca en sobre todo eso y en cómo su honra y prestigio fueron afectados.  Y de ahí agarra toda su defensa.

#Opinión Alberto Salcedo Ramos: ¡Respóndales a las víctimas!

Claro, a la hora de denunciar en un país como este, donde la ley está hecha para que los tipos poderosos como él y Guerra puedan usar los recursos a su disposición, se deben obtener pruebas y seguros de todo para no caer en trampas judiciales: cualquier leguleyada está hecha para condenar a los denunciantes, y sumarle más a la revictimización de quienes sufrieron sus agresiones. En las formas, estamos de acuerdo, sobre todo cuando se trata de enfrentar a poderosos en el establecimiento como él.

Sobre todo, porque en cómo se obtuvo el testimonio será una herramienta más para que él se salga por la tangente y no dé la cara a sus víctimas, que van a terminar como siempre perdiendo el foco en el debate que ha generado: cuando una víctima acusa a alguien de una agresión tan seria, a ellas, en Colombia, se les señala.

Que por qué no denunciaron en ese momento, como si se ignorara el poder que tenía Salcedo cuando estas chicas podían perder el trabajo o tener cerradas las puertas de un medio cómplice y endogámico.

Que por qué fueron tan "ingenuas", porque no saben que al decir no quizás estas mujeres no hubieran podido conseguir otra oportunidad o simplemente le tenían confianza. Que "por qué se dejaron" como si las mujeres fueran los Avengers, como si ser víctima de un abuso que no esperabas te infantilizara. Díganselo por favor a Brendan Fraser, o al fortachón gracioso de Terry Crews, un hombre que podría patearle el trasero a cualquiera y que también fue acosado. Y su reacción fue la misma que tienen muchas personas acosadas: quedarse inmóvil, agredido, para después reaccionar y dejarlo así: el acosador tenía más poder.

Hay gente que no puede ni llegar a eso.

Otras reacciones que he visto, sobre todo en redes: que es solo para destruirle la carrera, como si cada mujer agredida y violada hablara simplemente para destruir a un hombre, porque no tenía nada más que hacer.

Pero el peor de todos los argumentos, el típico, es el que esgrime Salcedo en el comunicado: que hay mujeres que sí lo apoyan porque ha sido un sol con ellas. Vale ya, que la esposa de Ted Bundy era bien tratada por él y luego salía por la noche a matar mujeres. ¿Esto invalida lo que les hizo a todas ellas?

Que usted, Salcedo, no haya acosado a otras mujeres no significa que no lo haya hecho con muchas más. Y ya hay más de veinte testimonios apuntando al mismo modus operandi que destrozó la confianza y admiración de muchas de nosotras cuando fuimos sus alumnas, sea en la Javeriana, o en el Rosario u otras instituciones y espacios.

Que también, por cierto, se comieron ese secreto "a voces". ¿Por qué las facultades de Comunicación no se han pronunciado al respecto, incluida la mía?

Pero el peor de todos los argumentos, el típico, es el que esgrime Salcedo en el comunicado: que hay mujeres que sí lo apoyan porque ha sido un sol con ellas. Vale ya, que la esposa de Ted Bundy era bien tratada por él y luego salía por la noche a matar mujeres. ¿Esto invalida lo que les hizo a todas ellas?

Sus defensores dirán lo de siempre: que usted tiene derecho a probar que es inocente, que merece su legítima defensa, sí, pero los testimonios están. Y van aumentando. Y en el comunicado usted no niega nada. No es capaz siquiera de decirles a las víctimas algo. Una disculpa. Nada. Antes posa como el aliado feminista que jamás fue ni ha sido. ¿Pero qué pasa con esas mujeres que han tenido que revivir un episodio violento y humillante? ¿Dónde les da la cara? Ponerse "a disposición de las autoridades" y lavarse las manos no es ni de cerca reparador.

Como dicen sus fans, amigos y defensores: que sea la justicia la que juzgue. Pero las mujeres denunciantes  merecen ser escuchadas. Y merecen que les crean, así sea de forma anónima. Porque mientras usted se enfrenta al "desprestigio", ellas se van a enfrentar a la persecución judicial, a la revictimización y a los ataques.

Porque en eso, lastimosamente, como cuando se situaron los testimonios presentados,  usted sigue teniendo el poder.

*Las opiniones de la periodista no son las reflejadas por el portal*