Todo lo que debes saber del homeschooling: Ventajas y desventajas

Por Natalia Rivera, creadora del sitio web www.ConTusGuaguas.com y practica homeschooling con sus dos hijos desde el 2011

Vivimos en una cultura escolarizada que asocia a la educación únicamente con la escuela. Sin embargo, hay muchos niños, niñas y adolescentes en todo el mundo que no van a la escuela por una decisión familiar. Practican el homeschooling o educación en casa.

Lorena es una niña 9 años, interesada en las rocas y minerales; su gran pasión es subir a las montañas. Sus padres, de una manera creativa y asertiva, la apoyan y encuentran maneras de acompañarla, reforzar esos intereses y estimular su curiosidad innata.

 

Al igual que Lorena, otros niños y niñas aprenden a leer y escribir por su cuenta, a su ritmo, sin presiones, en un ambiente de adultos lectores, que comparten sus impresiones y les leen en voz alta; en este contexto, la lecto-escritura es una actividad natural, un juego y una herramienta de disfrute y aprendizaje. Lorena y su familia practican un estilo de homeschooling conocido como Unschooling.

El homeschooling es una modalidad educativa en la que los padres, madres o representantes, son los responsables de la educación de sus hijos e hijas, fuera del contexto escolar. La dinámica y los estilos de vida de las familias que practican homeschooling es muy variada, por lo que resulta inadecuado definir esta práctica de forma generalizada.

Entre los estilos de homeschooling, en un extremo está el “Unschooling” o aprendizaje autónomo. Este enfoque se fundamenta en la idea de que el aprendizaje es un proceso que se desarrolla de forma natural y que los seres humanos somos expertos en aprender.

En el Unschooling se confía en la curiosidad, los intereses y necesidades del que aprende. Es una filosofía y estilo de vida, que no emplea un currículo establecido. En este estilo de educación, la vida y el aprendizaje van de la mano. Cada experiencia de la vida diaria se constituye en una oportunidad para aprender.

Los papás y/o mamás se convierten en creadores de ambientes. Están atentos a lo que despierta la curiosidad de sus hijos e hijas, y a sus intereses, para proveer recursos, materiales, y crear experiencias basadas en sus necesidades de aprendizaje.

En el Unschooling no existen las calificaciones, ni tampoco un sistema de premios o castigos para forzar el aprendizaje; ya que se produce de una forma natural. Esta es una opción válida, y además muy respetuosa, ya que entrega la autonomía y libertad del aprendizaje al sujeto que aprende.

Como en todo hogar, se requiere de la presencia asertiva de los padres, que generan un hogar seguro, con límites flexibles, atentos a las necesidades de sus hijos e hijas.

En el otro extremo está el homeschooling clásico, que sería el equivalente a “llevarse la escuela a casa”. En este estilo, también practicado por muchas familias, se utiliza un currículo fijo, se estructuran los conocimientos en asignaturas, existe un sistema de evaluación basado en el currículo, y hay un sistema de calificaciones.

El adulto responsable, a partir del currículo que ha elegido, decide qué se aprende, cómo se aprende, cómo se evalúa; resulta muy parecido a la escuela.

Con este estilo de educación, el niño, la niña, o adolescente, tiene muy poca libertad sobre lo que aprende; podría encontrar su educación como un proceso un tanto ajeno, que necesita de alguien que le diga qué aprender, o pensar que aprender es algo que se hace, aunque a uno no le guste; con esto podrían aparecer conflictos y luchas de poder entre padres e hijo/as.

Existe un sinnúmero de estilos de aprendizaje en medio de estos dos extremos. Hay familias que usan enfoques basados en metodologías como Montessori, o Waldorf.

Otras familias combinan aspectos de distintas metodologías; algunas incluso emplean diferentes estilos para cada hijo o hija, de acuerdo a las necesidades que van apareciendo.

Los padres interesados en el tema pueden apoyarse en recursos como el Internet, cursos, y tutores. Más que nunca, la información está disponible para la gran mayoría de personas.

Además, deben asegurarse de que sus hijos/as tengan la oportunidad de participar en distintas experiencias, compartir con sus pares, y con una variedad de personas y puntos de vista diferentes. Para cubrir esta necesidad, las familias homeschoolers crean grupos de apoyo para acompañarse en el camino.

Independientemente del estilo que se practique, el homeschooling requiere de un gran compromiso de los padres, pues exige tiempo, en cantidad y calidad; a más de la disposición y el compromiso para acompañar de una manera asertiva el proceso educativo de sus hijos e hijas.

Al mismo tiempo, puede ser una maravillosa oportunidad para conectarnos en familia, conocernos más y, juntos, explorar la vida. Esta experiencia nos ayuda a los padres a crecer en todo sentido, ya que permite poner en práctica muchas herramientas de comunicación positiva.

El homeschooling puede ser practicado por cualquier niño, niña o adolescente, pero no todos los padres estamos preparados para desempeñar esta tarea y cumplir con este compromiso. Es una decisión que no debe tomarse a la ligera.

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