4 razones por las que Jota Mario fue muy amado en la televisión colombiana

Varias generaciones de colombianos crecieron con el presentador.

Independientemente de sus polémicas, Jota Mario Valencia, que falleció hoy en Cartagena, fue uno de los presentadores icónicos de la televisión colombiana.

Miles de colombianos crecieron con sus programas y también vieron su versatilidad en todo tipo de programas.

Por estas razones, el presentador (Q.E.P.D) cautivó a muchos a través de la pantalla.

Con él se fue la infancia de muchos

Jota Mario comenzó en los años 70. Estuvo en el programa "Valores Humanos", en "Buenos días Colombia" y en el recordado programa "Dominguísimo", donde se caracterizó por su carisma. Muchos millennials también le recuerdan de "Cazadores de la Fortuna".

También estuvo en "Sábados Felices" y fue el pionero, prácticamente, de los magazines mañaneros en la televisión colombiana. Creó "Día a Día" de Caracol, para luego pasarse a "Muy buenos días". Muchos colombianos lo vieron en pantalla en todas sus facetas y también sus programas fueron semilleros de nuevos talentos. Él es recuerdo de una época que ya no volverá.

Fue también la pantalla de muchos al mundo

Es muy difícil ganarse la audiencia (por tanto tiempo), más en un mundo tan competido como la televisión. Jota Mario tenía un don natural para entretener a la gente y para que esta le creyera, y le pusiera atención. Y si bien los gustos de las audiencias cambian, él logró incluso reinventarse con sus libros y para RCN iba a dirigir, antes de su muerte, la sección de entretenimiento.

A pesar de todo, sí, será extrañado

No solo por su familia y amigos: en redes sociales muchos se lamentan de su muerte. Si bien conocen lo que rodeó su carrera, con altas y bajas, los televidentes lamentan su partida, porque hizo parte de sus vidas durante mucho tiempo por su don de gentes y facilidad para entretener y convencer en medios masivos.

Otros, porque realmente le conocieron y cada quien comenta como le va en la fiesta.

Sí, era un buen escritor (y prolífico) 

Pocos saben que en 1986 se ganó una Mención de Honor en el Concurso de Cuentos Esperante de la Northeastern Illinois University, con el cuento "Que viva el partido", publicado por EDUCA ese mismo año. Y que si bien se centró en temas espirituales, también tiene otros títulos interesantes, como Insúltame si puedes y la Enciclopedia de los datos inútiles, donde explora el ingenio de la conversación y temas de cultura general.