"No me agarren de la cintura", la nueva petición que cada día es más común entre mujeres

Cuando los hombres transgreden el espacio personal debemos poner un alto.

Hoy en día es un tema muy sensible el acoso, la violencia sexual y todo guiño de sometimiento a la mujer. Las voces se han alzado ante una problemática que ha cambiado, pero demasiado lento.

Se piensa que ya hay una equidad entre géneros, sin embargo, el camino aún es largo. Las líneas sobre lo que se podía hacer y era correcto han cambiado tanto que ahora se leen un poco difusas y por ende, se ha vuelto confuso.

Antes había más permisos para los hombres, y les está causando mucha molestia que se les retire lo que por muchos años fueron dueños. Aunque parezca increíble, el derecho a controlar el cuerpo de la mujer está entre ellos.

Muchas mujeres han empleado sus redes sociales para quejarse de los hombres heterosexuales que aunque no te conozcan ponen sus manos sobre tu cintura sintiendo que tienen el derecho.

Esto, para muchas mujeres es una completa invasión de su espacio personal, ya que no hay confianza y ellos ni siquiera esperan una señal para confirmar que tú lo permites. Fue una cantante chilena quien abrió la conversación de este polémico tema.

"Entiendo que es algo cultural que los hombres agarren a las mujeres por la cintura pero a mí personalmente no me acomoda. Me siento como una cosa y hay veces que me agarran súper fuerte, casi lo siento como un manoseo".

Esto desató una serie de comentarios que apoyaban esta sensación.

1.- La cantante Princesa Alba abrió el debate. 

2.- Son muchas las mujeres que estuvieron de acuerdo con la famosa. 

3.- Muchas por la propia inseguridad de su cuerpo.

3.- Ya que evidencia aquello que no queremos.

4.- Otras por el significado que se le da al acto. 

5.- O simplemente porque consideran es innecesario 

Poner limites en aquello que te gusta y en lo que no te agrada no es negativo, al contrario. Estamos acostumbradas a callar o ignorar aquello que nos molesta hasta reprimirlo por completo para no resultar molesta a otros.

Sin embargo, eso no es sano para nadie. Está bien que expreses, siempre de forma educada, aquello que te molesta para que las actitudes no se deban repetir una y otra vez. Sobretodo cuando hablamos del espacio personal.

No se trata que ningún hombre jamás te pueda rodear de esa manera, pero hay determinantes como el contexto, la confianza, y el permiso para poder hacerlo. Aunque depende de cada uno, es mejor prevenir estas actitudes.

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