#12añosNuevaMujer: Fernanda Pinilla, por una cancha más igualitaria

La mediocampista de La Roja Femenina, científica y feminista, se prepara para jugar por el Córdoba de España y, aunque reconoce que la Copa América y la clasificación al Mundial de Francia 2019 abrieron espacios para las mujeres, todavía existen tareas pendientes.

La jugadora es consciente de las transformaciones que han favorecido al género femenino en el último tiempo, sin embargo, conoce de cerca las privaciones de derechos, pues le indigna la diferencia salarial en relación con sus pares futbolistas de género masculino y, también no contar con la opción de casarse, ni adoptar un hijo por su condición sexual.

Como buena hija de núcleo colocolino, Fernanda Pinilla vivió el balompié como algo natural, y se transformó en su pasión. “Mi familia es súper futbolera, nos gusta ver partidos”, cuenta. De niña, acompañaba a su hermano a sus entrenamientos como cadete en un equipo de fútbol, junto a su papá, y nunca más abandonó el deporte. “Ellos me influenciaron”, confirma.

A los diez años, Fernanda, lateral izquierda de la selección femenina de Chile, jugaba a la pelota en los recreos y sobresalía por su talento, del que se percató un profesor del colegio, quien la invitó a un equipo en Pirque. “Me acuerdo que jugaba todos los fines de semana, con puros hombres, y desde ahí no he dejado de hacerlo”, cuenta.

A esa edad, no era consciente de la relación deporte-género, así relata en un video de YouTube del Club Femenino de la Universidad de Chile. Cuando veía los partidos de La Roja masculina, pensaba que podría jugar ahí algún día. “De adolescente, descubrí la diferencia y creí que nunca iba a alcanzar ese nivel: jugar a estadio lleno y cantar el himno nacional”.

Su entorno promovió su carrera deportiva, pero califica la desigualdad entre el fútbol masculino y el femenino como “astronómica”. La realidad de las mujeres futbolistas es bastante disímil a la de sus pares hombres. Fernanda considera que siempre ha habido obstáculos, pues las condiciones no son las mismas.

“Tenemos que esperar las sobras del fútbol masculino, no se dan los espacios para jugar y la brecha salarial es de 0 a 200%”, confirma. “Los salarios son mínimos. Algunos equipos entregan una ‘ayuda social’, que a veces cubre locomoción, pero no alcanza para mantenerse una misma, ni menos a una familia”, detalla.

Además del fútbol, ha incursionado en las ciencias, pues la futbolista también es licenciada en Física e incluso sigue un doctorado, que debió pausar, pero que piensa retomar a futuro. “Me gusta tener estos dos universos. Me despeja la cabeza estar en el laboratorio y me distrae del agote físico de los entrenamientos”, cuenta.

Pese a las dificultades que ha debido sortear, la actual directora de la Asociación Nacional de Jugadoras de Fútbol Femenino, admite que la Copa América Femenina 2018 y la clasificación al Mundial de Francia 2019 rompieron paradigmas.

“Hay factores que han permitido que no exista tanta resistencia y que quien quiera ser futbolista, árbitra, directora o entrenadora, pueda ejercerlo sin prejuicios”, dice.

Luego de la Copa América, volvió a la universidad en plena gestación de las tomas feministas. “La mujer ha evolucionado. Antes teníamos que callarnos, ser sumisas, estaba muy naturalizado, ahora no”, comenta.

Aunque reconoce que ha habido avances en la sociedad respecto al rol de la mujer, para Fernanda todavía hay barreras. “Me siento discriminada por ser lesbiana y que la ley no sea igual para todos. Me gustaría casarme y adoptar, y no puedo”.

Recién de vuelta de los dos partidos amistosos contra la selección femenina de Estados Unidos y tricampeona del mundo, y preparando su maleta para irse a España, espera que el fútbol de mujeres se desarrolle con fuerza en Chile, como sucede en México y Brasil. “El potencial está”, afirma con seguridad.

“Hay factores que han permitido que quien quiera ser futbolista, árbitra o entrenadora, pueda ejercerlo”.

 

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