Trago y mujeres: Las nuevas reinas de copas

Las mujeres beben tanto trago como los hombres, según un nuevo estudio global.

A las más jovencitas seguro que ni les suena, pero toda mujer que haya pasado de los 30 recordará que en su país beber alcohol era solo 'cosa de hombres'.

No se trataba de una cuestión propia de los anuncios de la época -que se limitaban a reflejar la realidad del país-, sino de un machismo que rezumaba por los poros de una sociedad para la que el alcohol (al igual que el tabaco o que el sexo por el sexo) era terreno vedado a la mujer, una que en público se permitía tan solo un té, una cerveza o un vasito de sangría.

No significa que no existieran señoras que bebieran: la soledad de las cocinas estaba llena de amas de casa que echaban mano de la botella, aunque era un tabú.

Así puso de manifiesto un estudio global elaborado por investigadores de la Universidad de New South Wales, en Australia.

Este cambio en los hábitos de consumo se debe al aumento de campañas de publicidad dirigidas a mujeres jóvenes, así como al abaratamiento de las bebidas.

En el análisis se ha observado los hábitos de consumo de cuatro millones de personas durante más de un siglo.

Se puso de manifiesto que las mujeres han alcanzado a los hombres en el consumo de alcohol, y como consecuencia ha aumentado el daño que estas hacen a su salud.

Según los autores del estudio, este cambio en la tendencia se debe en parte al resultado de las campañas de marketing y a la creación de bebidas de sabor más dulce dirigidos a las chicas y mujeres jóvenes, así como al abaratamiento de los precios de las bebidas alcohólicas.

"Estos resultados tienen implicaciones para la orientación de la prevención del consumo de alcohol y de programas de intervención.

Los trastornos por consumo de alcohol se han visto desde un punto de vista histórico como un fenómeno masculino.

El presente estudio pone en tela de juicio esta hipótesis y sugiere que las mujeres jóvenes, en particular, deberían ser el objetivo de los esfuerzos programados para reducir el impacto del uso de sustancias y sus efectos nocivos", aseguran los investigadores.

Antecedentes

El estudio también analiza los hábitos de consumo de alcohol entre hombres y mujeres desde 1891 hasta 2014, y aglutina además hasta 68 estudios internacionales, publicados desde 1980, para poder entender el cambio en las proporciones de alcohol consumidas por hombres y mujeres a lo largo de décadas.

Así, los hombres nacidos entre 1891 y 1910 tenían el doble de posibilidades de consumir alcohol respecto a las mujeres y el triple de probabilidades de desarrollar un trastorno o enfermedad relacionada con estas bebidas.

En estos aspectos, hombres y mujeres casi han alcanzado la paridad  de consumo entre los nacidos entre 1991 y 2000.