La cruda realidad detrás del matrimonio infantil en el mundo

El matrimonio con menores de edad es considerado como un tipo de abuso infantil y violencia de género

En muchos lugares del mundo, el matrimonio con menores es una constante y va de la mano con el abuso infantil. Aún en pleno 2017, muchas regiones del planeta parecen estar congelados en siglos pasados, en la época en la que las familias daban a sus hijas al mejor postor, así fuera mucho más grande que ellas.

La intención detrás de este acto puede ser muy variada, desde mejorar la situación económica de la familia hasta evadir la responsabilidad de hacerse cargo de la niña y dejarla en manos de un hombre "que la instruya". Una realidad con muchas perversiones de por medio.

El matrimonio infantil se define como cualquier unión legal o libre entre dos personas, de las cuales una o ambas están por debajo de los 18 años de edad y sí, entra en la categoría de abuso infantil y violencia de género – ONG Plan Internacional

¿Qué implicaciones tiene?

Estos enlaces repercuten en la integridad física y emocional de los menores, además de que es un golpe a su dignidad. Entre las implicaciones físicas y emocionales están el hecho de que la menor no está preparada para tener relaciones sexuales con un hombre mayor y en muchas ocasiones termina en un embarazo no deseado, abortos y enfermedades de transmisión sexual. Por otra parte, muchas niñas son maltratadas por sus parejas y llegan a ser golpeadas, violadas y mutiladas.

Mencionar un sólo factor por el que se lleva a cabo estos matrimonios es imposible ya que dependen de la condición de cada comunidad. Esto incluye normas sociales y culturales, situación socioeconómica, niveles de educación y contexto de la misma.

De acuerdo con el informe “El derecho de las niñas a decir no”, Asia Meridional y África Occidental y Central, son las regiones que más se prestan a estas situaciones, con un 46 y 41% de niñas casadas, bajo matrimonios forzados.

Matrimonio infantil en el mundo

 

 

 

Por su parte, la organización Save the Children apunta a que la pobreza extrema y el miedo creciente a la violencia sexual en las comunidades son dos factores que orillan a las familias a casar a sus hijasclomo una opción de "protección".

Esto es una clara violación de los derechos de los niños ya que no sólo los despoja de su libertad sino que también afecta y limita su educación, al tener que abandonar la escuela para atender al marido o los hijos, en el caso de las niñas. Esto a su vez se traduce en  menores oportunidades laborales que a la vez afecta la economía del hogar y la comunidad, un ciclo vicioso que a nadie parece importar. ¿Alguna vez se habrán puesto a pensar que aquellos hombres que aceptar casarse con estas niñas tienen un trastorno pedófilo? ¿Por qué nadie cuestiona la intención moral detrás de este acuerdo?

 

¿Hay solución?

Es muy difícil cambiar la percepción de comunidades enteras con respecto a esto, especialmente cuando ya está muy arraigado a la cultura. Es un proceso paulatino que implica hacer entender que se trata de una situación de riesgo para el menor implicado, los padres y los otros miembros de la comunidad. Por supuesto que por la parte legal, debe llegarse al acuerdo de aumentar la edad de matrimonio de las niñas y cumplir que no pueda llevarse a cabo el enlace si no son mayores de 18 años.