Cómo sobrevivir siendo “freelance”

Dejar un trabajo estable por ser tu propio jefe es menos complicado de lo que crees.

Ser un empleado de oficina tiene sus ventajas; horarios, tareas específicas y, lo mejor, sueldo fijo. Pero la ola del emprendimiento empuja a los jóvenes cada vez más a buscar opciones independientes en donde ellos, por su cuenta, puedan desarrollarse profesionalmente sin rendirle cuentas a nadie y sin envolverse en ambientes tóxicos.

Ser freelance es una experiencia que te impulsa o te manda al hoyo. Pero no hay que ser tan fatalistas. El hecho de no checar una hora de entrada y de salida, o no tener a alguien tras de ti presionándote para trabajar no quiere decir que no debas hacerlo cuando eres un trabajador independiente.

Ponte un horario

No importa qué tipo de actividad decidiste iniciar, aunque trabajes desde casa no dejes de ponerte un horario para trabajar. Esto te ayudará a mantenerte disciplinada y organizarte mejor. Te apuesto a que si logras empezar temprano, te quedarán las tardes libres para hacer lo que te plazca.

Utiliza las redes sociales

Afortunadamente, tienes estas herramientas que bien utilizadas te pueden ayudar a proyectar tu negocio a más personas de las que imaginaste. Ojo, es importante que no pierdas el tiempo en ellas y que verdaderamente te enfoques en conocerlas perfectamente para sacarles todo el provecho comercial posible.

Haz equipo

Aunque ya no toleres trabajar para una empresa, acepta y reconoce que habrá cosas que no podrás hacer sola y hacer alianzas con amigos u otros profesionistas te sacarán de muchos problemas y apuros.

Ponte un precio justo

Antes de querer ganar una fortuna, asegúrate de conocer bien las necesidades y a tu competencia. El hecho de que no trabajes en una compañía grande no significa que debas cobrar barato por lo que haces.

Conviértete en una fuente de trabajo

No pierdas la habilidad de trabajar en equipo. Uno de tus objetivos a mediano plazo debe contemplar al menos una persona más en tu proyecto. Con esta visión no sólo estarás produciendo más, también entrarás en un sistema de estructura empresarial mucho más formal.

Fuera el miedo

Si piensas que tocar puertas es de pena, estás en el camino equivocado. Al principio deberás ser multitareas y la más importante es prospectar para ganar clientes. Así que sacúdete la pena y ¡ve por ellos!