Arrimones consensuados en el metro del DF

Un movimiento en redes sociales promueve arrimones consensuados en el metro. ¿Entrarías en esta dinámica?

El metro es terreno fértil para los arrimones, que por lo general son molestos, desagradables. Pero existen hombres y mujeres interesados en recibirlos. Para ellos existe #ArrimónConsensuado, un peculiar movimiento que promueve frotamientos con desconocidos en el metro. Todo consensuado, nada a la fuerza.

De acuerdo con un estudio realizado por la UNAM, 7 de cada 10 delitos cometidos en el transporte público tienen que ver con el acoso sexual: arrimones, manoseos y demás. En el DF, algunas estaciones pueden llegar a ponerse imposibles. ¿Pero qué sucede cuando una chica o un chico tienen ganas de que alguien más los toque en el metro?

Frotismo o froteurismo es el gusto por la excitación erótica mediante el rozamiento: genitales, manos y otras partes del cuerpo. De ahí que haya tantos arrimadores en el metro y los autobuses colectivos: esta parafilia es bastante común.

Así es como surge #ArrimónConsensuado, un movimiento que se define así:

Una comunidad creada y dedicada a consensuar arrimones en el metro de la Ciudad de México a personas mayores de 18 años, regidas bajo una normativa estricta para garantizar la seguridad, integridad y discreción de quienes gustan de tener un viaje placentero (enfocado a las damas) con personas confiables, respetuosas y responsables porque… El acoso sexual es un delito, el #ArrimónConsensuado no.

Estos encuentros se llevan a cabo mediante un filtro, realizado por los administradores de la página. Si una persona tiene ganas de recibir el arrimón, con seguridad e integridad personal garantizadas, entonces pide a #ArrimónConsensuado una pulsera, que servirá como distintivo de que está dispuesta a recibir el frotamiento con agrado. La petición puede hacer por Twitter.

Los requisitos para recibir la pulsera son:

  • Ser mayor de 18 años
  • Vivir en DF, Guadalajara o Monterrey
  • Tener un perfil en Facebook o Twitter, con una foto atractiva y real

La pulsera cuesta 20 pesos para los hombres, para las mujeres es gratis. Lo siguiente es recibir información de los coordinadores: rutas en que se celebrarán los arrimones. Estos datos se publican también en redes sociales. Algunos inscritos al programa prefieren mantener el anonimato, mientras que otros se presentan antes de abordar el vagón.

Romina, fundadora de esta organización, comenta que la dinámica privilegia la seguridad en todo momento, y resalta la importancia de respetar al otro cuando dice “no”, incluso si se arrepiente a última hora.

Aunque en el sitio web se menciona que no hay restricciones de preferencia sexual, en todo momento se habla de chicas dispuestas a recibir el arrimón. ¿Qué hay de los chicos?

¿Será que con esta iniciativa los acosadores del metro se le arrimen sólo a chicas que llevan la pulsera? ¿Qué tantas habrá en realidad? La idea es polémica. ¿Qué opinan al respecto?