5 razones por las que toda veinteañera debería vivir sola

La década de los veinte años es la época perfecta para conocer qué es lo que quieres de la vida y cómo lo quieres, por lo que ir a vivir sola un tiempo será perfecto para tener tu propio espacio, conocerte mejor y ver qué quieres conseguir en tu vida.

Oh,  amada y deseada libertad, ¿acaso no suena bien llegar a casa y poder hacer lo que tú quieras sin importar nada más? Tirar la ropa a un lado, quitarse los zapatos, comer lo que desees e invitar a quien tú quieras a cenar son solo algunas ideas que podrías llevar a cabo si vivieras sola, puesto que el vivir con la familia, el novio o las amigas por muy genial que suene igual te limitará en ciertas ocasiones.

No me malinterpreten, encuentro que vivir acompañada tiene muchas ventajas, sobre todo si eres como yo y necesitas tener un contacto cercano con los que quieres, pero igualmente creo que es importante tener un espacio propio, pero no el que te da tu dormitorio, sino el que tú misma te formes, tal cual neosoltero.

Ahora bien, creo que la mejor edad para realizar todos estos proyectos son en la década de los veinte años. A los veinte años tu cuerpo tendrá toda la energía cargada para estudiar, trabajar y tener vida social. No conoces todo del mundo, probablemente no seas una dueña de casa experta, por lo que vivir sola te ayudará a organizar tu vida, tus tiempos y necesidades.

Si te quedó dando vuelta la idea de vivir sola, no te pierdas cinco de las mejores razones para que dejes las dudas de lado y empieces a empacar enseguida:

1. Dueña y señora de tu espacio

Todo tuyo. El espacio aunque sea reducido estará a tu entera disposición y podrás hacer con el lo que te plazca en gana. Si eres fanática de los gatos por ejemplo, ¿qué tal un espacio dedicado sólo a ellos? Si te gustan las plantas por otro lado, puedes tener las que quieras. Un primer consejo sería que entres a tu departamento cuando esté vacío y camines imaginando todo lo que te gustaría construir allí, tu propio espacio.

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© Hero Images Inc./Hero Images Inc./Corbis

2. ¿Desnuda? ¡Desnuda!

¿Acaso no has sentido lo bien que se siente sacarse el sostén? Libertad y descanso tan solo en un movimiento. Al vivir sola no necesitas estar arreglada las 24 horas del día, y si lo deseas puedes incluso andar desnuda el día completo. Intenta usar lo que tú quieras en tu departamento y si deseas estar arreglada que sea porque tú quieras y no por lo que piensen los demás.

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© Delamanoconvenezuela

3. Sin cenar si lo deseas

Al llegar tarde a casa puede que lo único que desees sea quitarse los zapatos y comer algo de rápida preparación. Te tengo buenas noticias, ¡ahora lo puedes hacer! ¿Qué tal una pizza o sushi a domicilio? Cocina sólo si lo deseas, sino comida preparada puede ser una buena opción para tu agotador día.

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© Kris D’Amico/Corbis

4. Decorar a tu antojo

Pinta, compra muebles nuevos, ordena tus objetos de valor, quita los muebles, vuelve a pintar… Infinitas son las opciones que podrás hacer en tu nuevo departamento, decorando a tu antojo las veces que quieras. No importa cuáles sean tus gustos, lo importante es que podrás llevarlos a cabo sin importar las críticas de tus cercanos.

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© Hero Images Inc./Hero Images Inc./Corbis

5. Puedes invitar a quien tú quieras

Puede que una de las mejores cosas de vivir sola sea el que puedes invitar a quien tú quieras a tu nuevo hogar. Quién viene, quién no y a qué hora es solo el comienzo de tus planes, anímate y realiza todo tipo de acto social que se te venga en mente.

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© Hero Images/Corbis