Ositos en el Ártico

Hay padres que hacen todo por sus hijas. Hoy te comparto la historia de uno que logró hacerla feliz desde el Ártico con un osito de felpa.

Les comparto otra gran historia de padre e hija: resulta que este hombre se fue a Alaska con un grupo de científicos a estudiar el Círculo Ártico en una de estas misiones que duran varios meses y se llevó con él al oso de peluche de su hija Evelyn de cinco años. Dicho oso también se llama Evelyn, lo cual me parece raro porque, ¿por qué le pondrías a tu oso de peluche tu nombre?, ¿no se supone que el chiste es hacer del oso una compañía en vez de un reflejo? (Pedagogos, ¿están ahí? ¿pueden explicarme?)

Total que el papá decidió tomar un par de fotos de la oso Evelyn en diferentes partes del barco y del Ártico y mandárselas a su hija por e-mail. Sí, ya sé, es un recurso muy utilizado -tal vez desde antes de que la película Amélie lo retratara de una manera tan divertida- pero no podemos negar que es algo hermoso y debe ser increíble ver las fotos de tu oso en diferentes partes del Ártico.

Evelyn, (la niña, no la osa) como toda niña de cinco años empezó a cuestionarse que su oso se estuviera divirtiendo tanto, pues tiene muy claro que es un oso de felpa y que esos osos no viven. Cito textualmente: 

“Tiene nieve en su mano. ¿Por qué tiene nieve en las manos? ¿Está tirándole bolas de nieve a papá? ¿Cómo puede tirarle bolas de nieve a papá si ella no es real?… Mamá, en serio, ¿cómo puede tirar bolas?”.

Yo sugiero que lo disfrute mucho en vez de andarse cuestionando cosas obvias, pero eso es tal vez porque le llevo 21 años de diferencia… A mí me encantan las historias de amor y de finales felices. Me gustan los papás que hacen lo posible por hacer felices a sus hijos en medida de sus circunstancias y por eso esta historia me conmovió (ay, a mí qué no me conmueve…)

Fuente: fogonazos.es

Puedes ver un poquito más del tema desde el perfil de Reddit de la mamá de Evelyn: AreThereRocksAhead